La extrema derecha ha tenido logros significativos en las elecciones regionales, nacionales y europeas durante los últimos años. Una de las últimas evidencias fue los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo de junio de 2024, que demostraron que ese movimiento hacia la derecha era un fenómeno creciente en estados como Alemania, Italia, Francia, o incluso España. Además, fueron los votantes más jóvenes quienes dieron un apoyo electoral sin precedentes a estos partidos radicales.
Un estudio publicado recientemente en la revista Journal of European Public Policy con la participación de Toni Rodon, profesor del Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), junto con otros investigadores de las universidades Humboldt de Berlín, London School of Economics y Amsterdam, ha constatado que el éxito electoral de los partidos de extrema derecha entre los votantes de menor edad se debe principalmente al apoyo de los hombres jóvenes, que alcanzó un máximo de más del 21% en 2024, frente al 14% entre las mujeres del mismo grupo de edad.
El estudio concluye que la brecha de género de los jóvenes en el apoyo a la derecha radical representa un fenómeno de nueva generación, con el potencial de impactar significativamente a las sociedades europeas.
La investigación explora la ampliación de la brecha de género entre las generaciones pertenecientes a la Generación Z y los “millennials” (entre los 16 y los 29 años), tanto en actitudes como en comportamientos electorales relacionados con el apoyo a la extrema derecha, que es significativamente mayor respecto a los grupos de edad adulta media y tardía.
Según los autores, su análisis proporciona pruebas para concluir que podemos encontrarnos ante un fenómeno sobre todo generacional: “Mientras que la brecha de género entre los jóvenes parece reflejar factores relacionados con la edad, la magnitud de la brecha que hemos observado en nuestro estudio, sustancialmente mayor, podría estar arraigada principalmente en dinámicas generacionales más profundas”, aseguran. Los autores califican el fenómeno de «contraintuitivo«, ya que «muchas de las teorías predominantes que explican la brecha de género predicen la tendencia opuesta«.
¿Qué puede provocar esta creciente brecha?
Los autores ofrecen diversas explicaciones para esta tendencia, como la relevancia de los retos económicos que pueden afectar de forma desproporcionada a los jóvenes, pero que pueden ser especialmente pronunciados para los hombres jóvenes que perciben los avances educativos y profesionales de las mujeres como “un juego de suma cero”; los cambios culturales, como el cambio de las normas de género, que pueden empoderar a las mujeres jóvenes, a la vez que pueden provocar sentimientos de incertidumbre e inseguridad entre los hombres jóvenes; o factores de la oferta y la influencia de las redes sociales, con las narraciones de extrema derecha y los “manfluencers” que amplifican las quejas de los hombres jóvenes y los movilizan, entre otras causas.
Los autores, que animan a hacer más investigación para explorar las causas de este fenómeno, creen que, a pesar de que su estudio se centra en las elecciones europeas, la tendencia puede extenderse a nivel estatal: “Los partidos de extrema derecha pueden ganar impulso para las elecciones nacionales mediante una mayor visibilidad de las elecciones europeas, lo que sugiere que los patrones observados de apoyo a la extrema derecha podrían ser aún más fuertes en próximas elecciones nacionales en varios países”, aseguran.
Los investigadores añaden que es probable que la brecha de género juvenil contemporánea, impulsada por los hombres de la Generación Z y los”millennials”, se amplíe aún más, y que el apoyo general a la extrema derecha pueda seguir creciendo, lo que supondría una amenaza de retroceso democrático: “Puesto que investigaciones previas han demostrado que la votación por primera vez y la consolidación de preferencias durante los años de formación tienen un impacto duradero en las actitudes y el comportamiento de voto más tardío a lo largo de la vida, el apoyo a la extrema derecha podría aumentar drásticamente en el futuro, a medida que los votantes jóvenes de hoy envejecen”, concluyen.
La investigación se basa en datos de los Estudios Electorales Europeos (European Election Studies, EES), que con un alcance de 27 países y casi 25.000 votantes, proporcionan una mayor cobertura transversal y longitudinal en comparación con otras encuestas entre países.
Para explorar si esta brecha de género entre los votantes jóvenes se debe a la edad o efectos generacionales, utilizan modelos “Edad-Periodo-Cohort” (Age-Period-Cohort, APC), a partir de estudios de votantes del EES que van desde 1989 hasta 2024, y que abarcan 35 años y 8 elecciones al Parlamento Europeo.
Por otra parte, el análisis transversal de las elecciones al Parlamento Europeo de 2024 presenta, además, pruebas preliminares y descriptivas de que esta brecha puede abordarse parcialmente mediante diferencias de actitudes culturales, con indicios de que las mujeres jóvenes son mucho más progresistas en comparación con los hombres jóvenes.
El estudio puede consultarse en este enlace.



