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domingo, agosto 16, 2026

Marruecos contiene una nueva avalancha migratoria hacia Ceuta

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Las fuerzas de seguridad marroquíes, esta vez sí, han impedido este sábado que cientos de migrantes alcanzaran la frontera de Ceuta, después de que durante las últimas semanas circularan en redes sociales llamamientos para protagonizar un nuevo intento masivo de entrada en la ciudad autónoma. El dispositivo desplegado por Rabat en los alrededores de Castillejos (Fnideq) ha conseguido contener a los grupos antes de que pudieran aproximarse al paso fronterizo de El Tarajal.

La operación se inició durante las primeras horas de la mañana, cuando grupos de migrantes, principalmente de origen subsahariano, comenzaron a desplazarse hacia la zona fronteriza. Las autoridades marroquíes desplegaron unidades antidisturbios y efectivos policiales y militares para bloquear los accesos y dispersar a los concentrados. Según las informaciones disponibles, algunos grupos intentaron avanzar por zonas montañosas próximas a Castillejos, pero fueron interceptados antes de alcanzar territorio español. Marruecos ha elevado a 148 el número de migrantes interceptados en las inmediaciones de la frontera.

El dispositivo marroquí incluye controles en las carreteras, patrullas terrestres y vigilancia de los caminos utilizados habitualmente para aproximarse a la frontera. También se han utilizado medios tecnológicos y patrullas para controlar los desplazamientos hacia el norte. Fuentes periodísticas locales sobre el operativo describen una fuerte presencia policial en Castillejos y sus alrededores, dentro de una estrategia de contención destinada a evitar que los grupos puedan concentrarse nuevamente a pocos kilómetros de Ceuta.

La actuación de Marruecos se produce después de la crisis migratoria del pasado 30 de julio, cuando decenas de miles de personas intentaron acceder a Ceuta desde territorio marroquí. Aquella situación provocó una presión extraordinaria sobre la frontera y obligó a desplegar un amplio dispositivo español para controlar las entradas y atender a las personas que consiguieron alcanzar la ciudad. El episodio dejó además numerosas víctimas mortales y heridos en el lado marroquí de la frontera.

El temor a que aquella situación pudiera repetirse este 15 de agosto llevó a España y Marruecos a incrementar significativamente sus respectivos dispositivos de seguridad. En Ceuta, el Ministerio del Interior reforzó la presencia de Policía Nacional y Guardia Civil, mientras que las Fuerzas Armadas colaboraron en las tareas de vigilancia y protección. En paralelo, Marruecos incrementó los controles en las localidades próximas a la frontera y estableció un dispositivo destinado a impedir que los posibles participantes en la convocatoria pudieran alcanzar la zona fronteriza.

La nueva tentativa también pone de manifiesto el creciente papel de las redes sociales como elemento de movilización migratoria. Durante los últimos días se difundieron mensajes que animaban a realizar un nuevo cruce masivo hacia Ceuta, algunos de ellos basados en informaciones falsas o manipuladas sobre la situación jurídica de los migrantes que consiguieron entrar durante la crisis anterior. Las autoridades españolas consideraron suficientemente creíble la amenaza como para activar un dispositivo extraordinario de prevención.

La contención de este sábado refuerza, además, la importancia de la cooperación policial entre España y Marruecos para el control de la frontera. La experiencia demuestra que, en el caso de Ceuta, la capacidad de las fuerzas españolas para responder a una concentración masiva depende en buena medida de que las autoridades marroquíes impidan que los grupos lleguen a las inmediaciones del perímetro fronterizo. De hecho, el Gobierno español había reforzado previamente sus medios ante la posibilidad de que una nueva avalancha pudiera desbordar los recursos disponibles en la ciudad.

Por el momento, el intento de entrada masiva no ha prosperado, aunque la presión migratoria no ha desaparecido completamente. Los grupos de migrantes permanecen dispersos en diferentes puntos del entorno de Castillejos y las fuerzas marroquíes mantienen los controles para evitar nuevas concentraciones. En Ceuta, mientras tanto, las autoridades españolas mantienen activado el dispositivo de vigilancia ante la posibilidad de que se produzcan nuevos intentos por vía terrestre o marítima.

La jornada supone así un nuevo pulso en una frontera especialmente sensible para España y la Unión Europea. Tras la crisis de finales de julio, Marruecos ha optado por una estrategia de máxima contención en el lado marroquí, mientras España mantiene reforzada la vigilancia de su propio perímetro. La coordinación entre ambos países vuelve a convertirse en el principal factor para evitar que una concentración de migrantes pueda transformarse en una nueva entrada masiva en Ceuta.

 

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