La empresa Euroma es una compañía española especializada en la distribución y desarrollo de soluciones tecnológicas de seguridad, con un enfoque principal en sistemas de videovigilancia, control de accesos e intrusión. Fundada en 1993 por profesionales con experiencia en I+D dentro del ámbito de las telecomunicaciones y el circuito cerrado de televisión (CCTV), la empresa ha consolidado su actividad como proveedor para integradores e instaladores profesionales del sector.
Con sede en Madrid y presencia comercial en distintas regiones de España, Euroma trabaja con fabricantes tecnológicos internacionales para ofrecer productos avanzados y soluciones adaptadas a proyectos de seguridad complejos. Además de la comercialización, la compañía presta servicios de asesoramiento preventa y soporte postventa, posicionándose como un socio tecnológico integral que apuesta por la innovación, la inteligencia artificial aplicada a la seguridad y la colaboración con ingenierías y empresas especializadas.
Conversamos en Delta13News durante SICUR 2026 con Miguel Ángel Lobo García, socio fundador de Euroma.
Su compañía nace en los años 90 vinculada a lo que se conoce como la CCTV y las telecomunicaciones. ¿Cuáles han sido los hitos claves que han marcado su crecimiento hasta hoy?
Como en todos los mercados, la digitalización. El mercado empezó con un tema analógico, cámaras analógicas, grabadores analógicos y cintas, donde la calidad y la grabación era muy limitada. El salto a la digitalización, la compresión y conseguir resoluciones de hasta 4K ha cambiado el mercado de la seguridad totalmente. Y ahora llega la inteligencia artificial, que en todo nos rodea.
La compañía apuesta por soluciones basadas en la IA, como dice, la Big Data. ¿Cómo están transformando esas tecnologías en el negocio de la videovigilancia y el control de acceso?
Sobre todo en que la vigilancia deja de ser un sistema pasivo, donde recurrimos a él y tiene que haber una persona prestando atención. Cuando se opera con la IA, se le programa una serie de funcionalidades de tal manera que es ella la que nos avisa o la que nos facilita una rápida gestión de la intrusión o del efecto que sea. Igual pasa con el control de acceso. En cualquier caso, nos queda muchísimo por definir. Por ejemplo, ahora mismo las alarmas se pueden definir por número de personas, objeto, color de la ropa, etcétera.
Con la IA tú puedes definir y permitir en un área determinada que haya una, dos o tres personas, y que avise en función de ese número. También podemos hacer que discrimine animales o que defina la ropa, por ejemplo. En el tema de seguridad, te puede avisar si en un área entran personas sin casco o sin chaleco de seguridad, y cosas así. Y luego, a la hora de la búsqueda forense, poder buscar rápidamente personas que llevaran chaqueta azul y que automáticamente nos identifiquen horas y horas de grabación en el momento adecuado. Antes lo hacía una persona mirando, horas y horas, para localizarlo.
¿Qué valor diferencial aporta Euroma como distribuidor frente a la competencia?
Para nuestros proyectos hacemos siempre un preestudio de la solución completa. Diría que el principal diferencial es que trabajamos sobre proyectos y colaboramos muy cerca del integrador para definir cuál es el problema y cuál la mejor solución. Y luego, una vez instalado, hacemos un seguimiento del tema. Si hay que reconfigurar y ajustar, lo hacemos. También destacaría que propiciamos un trato muy cercano. No nos limitamos a ofrecer un producto barato. Lo que hacemos es una solución, es lo que nos gusta decir siempre.
Su modelo se centra en dar servicio a integradores y profesionales de la seguridad. ¿Qué demandan hoy estos clientes y cómo ha cambiado su perfil en los últimos años?
Ha cambiado muchísimo en el sentido de que el nivel, como en todo, ha subido. Todo se ha profesionalizado bastante más, y lo que la gente busca es integración, es decir, que en un mismo sistema estén integradas diferentes soluciones. Que no haya un sistema para cada solución. En control de acceso, alarmas, fuego o CCTV, lo que el cliente quiere es que esté todo integrado, y además gestionado remotamente.
En un contexto de creciente preocupación por la protección de datos, la ciberseguridad. ¿Cuáles son los principales desafíos que afronta el sector?
Hay una lucha entre seguridad y legislación en el sentido de que existen muchas tecnologías que no están todavía muy aplicadas, entre otras razones, porque se tiene miedo de su abuso. Por ejemplo, me refiero al reconocimiento facial o el análisis biométrico. Todo esto está en otros países mucho más avanzado. Pero en Europa, y en España en concreto, somos mucho más proteccionistas con este tema. Es difícil definir el límite. Seguramente no estaremos de acuerdo en un exceso de intromisión en nuestra privacidad, pero todo el mundo estará de acuerdo en que una protección segura es lo que todo el mundo busca. Ese equilibrio es el problema, la cuestión de quién controla al controlador. Esa es la pregunta de siempre.
¿Cuáles son las prioridades estratégicas de Euroma a medio plazo en el mercado español? ¿Y qué papel jugará la formación técnica y el soporte postventa en ese crecimiento?
Acaba de dar en el punto clave. La formación es importante. El integrador va a tener que especializarse en soluciones concretas y conocerlas muy profundamente. Nosotros ofrecemos muchos webinars, cursillos, información. Porque los productos de ahora son complejos y hay que saberlos manejar bien para poder dar una solución óptima. Insisto, creo que la formación es la clave y, por ello, las empresas tienen que invertir en formación. Por razones diversas, muchas empresas son reacias a que sus trabajadores se formen en un nivel superior, pero es que esas son las soluciones hacia donde vamos.



