El Observatorio Sirio de Derechos Humanos documentó la muerte de 452 personas en abril. Del total, civiles sumaron 352 personas, incluidas 40 mujeres y 24 niños. Un total de 24 civiles, incluidos cuatro niños y una mujer, murieron en combates internos y disparos indiscriminados. Diez civiles, incluido un niño, murieron a tiros por parte de miembros de la Administración de Operaciones Militares, mientras que 23 civiles murieron en circunstancias desconocidas.
Otros 55 civiles, entre ellos 14 niños y 12 mujeres, murieron por explosiones de municiones antiguas; 75 civiles, entre ellos un niño y seis mujeres, fueron ejecutados extrajudicialmente; 62 civiles, incluidos tres niños y 14 mujeres, fueron asesinados y un niño murió por malas condiciones de salud; otros seis civiles murieron bajo tortura en prisiones de la Administración de Operaciones Militares; cuatro civiles fueron asesinados por ISIS; tres civiles murieron por explosiones de minas terrestres y artefactos explosivos improvisados; 78 civiles, entre ellos un niño y seis mujeres, fueron asesinados a tiros por hombres armados desconocidos; dos civiles, incluida una mujer, fueron asesinados por las SDF, y nueve civiles murieron en otras circunstancias.
Los muertos militares suman 100 personas, repartidos del siguiente modo, siempre según los datos recopilados por este Observatorio: ISIS, 1; miembros de la Administración de Operaciones Militares, 43; de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y formaciones militares afiliadas, 8; combatientes sirios de facciones islamistas y rebeldes, 11; hombres armados locales, 25; exsoldados del ejército del antiguo régimen, 10, y otros no claramente identificados, 2.
Desde el Observatorio Sirio de Derechos Humanos se insta a la comunidad internacional a «trabajar con ahínco» para detener el «derramamiento de sangre» en Siria. El pueblo sirio, refleja en un comunicado, «se ha enfrentado a la tiranía y la opresión en su noble lucha por la justicia, la democracia, la libertad y la igualdad».
Subraya, así mismo, su compromiso de seguir vigilando y documentando todos los acontecimientos que ocurren sobre el terreno en Siria, incluidas las masacres, violaciones, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos contra el pueblo sirio, así como publicar todas las estadísticas pertinentes y las víctimas de «tan atroces actos, y espera ayudar a todos los esfuerzos en curso para llevar a los autores ante tribunales internacionales especiales, para que no escapen a la justicia por los crímenes que cometieron contra el pueblo de Siria».



