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jueves, julio 30, 2026

Álvaro Gallego (Psicólogo de Emergencias): “Durante la DANA, la población entró en shock; al día siguiente se derrumbó”  

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Luis Miguel Belda
Luis Miguel Belda
Periodista y Máster en Seguridad, Defensa y Geoestrategia

Álvaro Gallego Martínez de la Casa es psicólogo de emergencias y ha formado parte de unos de los equipos de voluntarios que se desplazaron estos días a las zonas más devastadas de la provincia de Valencia por la última DANA, que ya suma centenares de víctimas mortales y decenas de miles de damnificados.

A su vuelta a Madrid, este pasado domingo, tras estar operando durante tres días, concede esta entrevista a Delta13News en la que comparte su experiencia y vivencia, tanto personal como profesional, pues no resulta fácil desentender un rol de otro. Como psicólogo especializado en la atención a personas que han sufrido un traumático episodio, como el que afecta especialmente a la Comunitat, ofrece al lector algunas pautas que tener en cuenta a la hora de enfrentarnos a situaciones de este calibre.

En primer lugar, háblenos de su experiencia sobre el terreno ¿Cómo se organizaron? 

He pertenecido a un equipo de voluntarios que ha actuado de forma independiente, donde todos teníamos formación en el ámbito de las emergencias, e íbamos equipados con herramientas y equipos de trabajo. En concreto, hemos intervenido en el área de Chiva. El primer día que llegamos allí pudimos contactar con la Unidad Militar de Emergencias (UME), que nos dejó inspeccionar parte del espacio en el que nos establecimos, en un polígono industrial, lo que nos ocupó unos tres cuartos de hora. Fue nuestra primera tarea, el reconocimiento del lugar.

¿Tuvo ocasión en ese momento de hablar con alguna víctima?

Mi rol como psicólogo de emergencias este primer día fue, más que nada, apoyar a nuestro equipo. No tuve la posibilidad de intervenir con ningún familiar afectado o amigo u otros voluntarios por la zona. También ese primer día mi equipo siguió trabajando, haciendo labores de búsqueda por unas urbanizaciones cercanas a Chiva, por la sierra. Ya al día siguiente sí que pude hablar con algunas personas del pueblo de Chiva, que me comentaron que, al principio, cuando apareció la DANA, en tan solo cinco minutos, no notaron ningún tipo de emoción, estaban en shock. Lo que hicieron fue actuar, no procesaban lo que estaba pasando, y ya al día siguiente, cuando vieron todo el fango, todas las calles sepultadas, las casas y las consecuencias, ahí fue cuando realmente tomaron conciencia de la situación y prácticamente toda la población se derrumbó.

Supongo que en ese momento es cuando se hace más crucial la intervención de un especialista como usted…

Empezamos a ver consecuencias emocionales en ellos, estaban muy alterados. Todo esto aparece antes de que llegásemos, porque nosotros llegamos por lo menos tres días después de que todo sucediera. Como le digo, el segundo día, ya pudimos interactuar con algunos vecinos, que me contaron cómo lo habían vivido, cómo se sentían en este momento, y el resultado es que estaban totalmente desesperanzados y frustrados a más no poder. Después es cuando procedimos a realizar labores de búsqueda por una zona en la que posiblemente encontraríamos a alguien, algún superviviente o víctima.

En esta zona pude actuar como psicólogo de emergencias interviniendo directamente con familiares y amigos que habían sido afectados por la situación. También me ocupé de consolar a familiares en duelo que se encontraban realmente afectados por la situación. Ese día también hicimos labores de búsqueda por otra zona y tuve la oportunidad de realizar asistencia psicológica a otras personas que andaban por la zona y que realmente solicitaron mi ayuda. Al tercer día, nuestro último día, realizamos labores de búsqueda en una zona muy poco accesible.

¿Cómo fue la coordinación con las autoridades que ya estaban desplegadas en su zona de acción?

En la etapa de búsqueda colaboramos con la UME, la Guardia Civil y Protección Civil, que contaban con drones y perros adiestrados. Colaboramos también con la UME, que trajo maquinaria para poder mover los escombros y grandes cantidades de lodo que era imposible mover por fuerza humana.

Por si fuera poco el desastre, una nueva previsión y la DANA se reactiva durante algunos minutos. Volvió a llover sobre mojado.

En efecto, era una previsión, y se cumplió, se puso a llover bastante fuerte, me parece que alcanzó los 100 mililitros por metro cuadrado y tuvimos que abandonar el lugar en el que nos cobijamos y desde el que organizábamos las operaciones.  La lluvia era demasiado intensa para seguir trabajando y había riesgo de que pudiésemos correr peligro, tanto nosotros como nuestro equipo voluntario, Guardia Civil y demás.

Después de ese episodio, regresan a Chiva.

No tengo palabras para agradecer la acogida en esta localidad. A nuestra llegada, nos recibieron igual que el primer y segundo día, entre aplausos. Durante todos los días que estuvimos allí, los vecinos de Chiva se encargaron de darnos alimentación, de darnos un refugio. Nosotros nos alojamos en un espacio público que también se utiliza como almacén de víveres.

Tengo entendido que piensan regresar como voluntarios.

No es tanto una necesidad vital de cada uno de nosotros, de cualquier persona que sienta como suyo el dolor de aquellas personas, como una necesidad real de ayuda que precisan decenas de miles de personas que, una semana después, luchan por rehacer su vida, y no pocas despedir a sus familiares y amigos fallecidos o aún desaparecidos.

Lo decía al principio, no siempre es fácil deshacerse como profesional de su natural rol de ser humano, que también siente y empatiza con las víctimas ¿Cómo suele prepararse psicológica y emocionalmente un psicólogo de emergencias antes de intervenir en un desastre?

La preparación de un psicólogo de emergencias a nivel psicológico y emocional suele llevarse a cabo mucho antes de que tenga lugar el evento con técnicas que promuevan la motivación, la perseverancia frente a las decepciones y la resiliencia, el control de impulsos y la demora en gratificaciones, conocer y manejar las propias emociones y pautas de autocuidado para promover su salud. Pero en lo referente a momentos antes de la intervención es frecuente el uso de técnicas de respiración y relajación, tener claro el papel a desempeñar durante la misma o estrategias de ventilación emocional.

¿Cuáles son los primeros pasos que realiza un profesional de sus características al llegar a la escena de un desastre?

Lo primero al llegar a la escena de un desastre es observar y detectar a la población afectada que pueda necesitar de asistencia psicológica en ese momento, una vez se ha detectado a estas personas nos presentamos y aclaramos nuestro rol e intentamos llevarlas a un lugar seguro para alejarla lo antes posible de cualquier peligro que puedan tener lugar durante la intervención, después ya se procede a la intervención psicológica con la persona afectada. Además de la población afectada, también realizamos desde un primer momento intervenciones psicológicas con los miembros del equipo profesional con los que trabajamos ya que ellos tampoco están exentos de los problemas que afectan al resto de la población.

La tensión acumulada de quien ha sufrido es más que evidente ¿Cómo se debe abordar a las víctimas que están en estado de shock o en una crisis intensa?

Lo primero es, en caso de que la persona no pueda hacerlo por estar en estado de shock, alejarla del foco del peligro y mantenerla a salvo hasta que ella misma sea capaz de hablar y pueda decirnos qué es lo que ha ocurrido, cómo se siente en este momento, si necesita algo, etcétera, y, en caso de que la persona padezca altos niveles de ansiedad o hiperventile, regular su respiración para evitar que pueda perder el conocimiento además de ayudarla a reorientarse.

¿Existen diferencias en cómo se aborda a niños, adultos y ancianos en situaciones de crisis?

Hay una serie de consideraciones a tener en cuenta en ambos colectivos; en lo que respecta a los menores: Debemos tener en cuenta que no debemos mentirles, si no sabemos explicar algo debemos hacérselo saber, no usar eufemismos, explicar la gravedad de la situación desde una posición de calma, no prohibir ir al velatorio o al entierro entre otras. Mientras que en personas pertenecientes a la tercera edad se recomienda restablecer las vejas rutinas lo ante posible y generar oportunidades para que se sientan útiles y valoradas.

Pongámonos en el peor de los casos ¿Qué particularidades se deben tener en cuenta al trabajar con personas que han perdido a familiares o amigos en el desastre?

Debemos tener en cuenta que son personas que en ese momento son especialmente sensibles a nuestra actuación y una mala intervención podría desencadenar en el desarrollo futuro de trastornos mentales. Por ello es clave realizar un correcto acompañamiento a las personas que se encuentran en duelo en ese momento además de una adecuada ventilación emocional, validar sus emociones y su frustración, desculpabilizarlos en caso de que sea necesario entre otras.

Por cierto ¿Cómo adaptar la intervención de un profesional como es un psicólogo de emergencias cuando hay barreras lingüísticas o culturales?

Es una pregunta interesante, en las ocasiones que he tenido la oportunidad de realizar una intervención donde estén presentes personas de otros entornos culturales con los que no compartíamos lenguaje he dado gran importancia a la comunicación no verbal como la expresión de gestos, el tono de voz, movimientos posturales y expresiones faciales, la mirada, el contacto físico o los gestos haciendo ver a la otra persona que es lo que intento decirle mediante la información de este tipo de gestos asegurándome que sus necesidades vitales como comida, agua o el descanso están cubiertas.

Permítame que regrese sobre la acción sobre el terreno ¿Qué técnicas específicas de intervención en crisis se emplean en el contexto de un desastre natural? ¿Se utilizan estrategias como la terapia de exposición o técnicas de respiración y relajación?

Como ya he comentado anteriormente en el contexto de un desastre natural y en función del padecimiento de la persona se pueden aplicar técnicas como la respiración o relajación para reducir los niveles de ansiedad o hacer que la persona deje de hiperventilar, estrategias de ventilación emocional, validación de sus emociones y frustración, psicoeducación y desculpabilizar entre muchas otras, pero técnicas como la terapia de exposición a los eventos traumáticos se dan el ámbito clínico y son impartidas por psicólogos sanitarios.

Se lo vuelvo a preguntar ¿Qué estrategias utiliza para cuidar su propia salud mental y evitar el desgaste emocional?

Como ya he comentado anteriormente usar estrategias de ventilación emocional con la ayuda de otros compañeros, entrenamiento a nivel emocional y técnicas de control de activación como la respiración y la relajación ya que considero que cuerpo y mente están muy relacionados y una estrategia muy importante es llevar unas pautas de autocuidado como una alimentación equilibrada, ejercicio físico y aeróbico, además de respetar los descansos y horas de sueño para mantener una buena salud mental.

En estos días, por cierto, hemos visto, y estamos aun viendo, vecinos de las zonas afectadas o desplazados desde otros lugares como voluntarios para ayudar en las tareas de limpieza o rescate ¿Qué consejo daría a las personas que quieran ayudar a alguien en crisis sin formación profesional?

En estos momentos toda ayuda es poca, toda persona que desee ayudar puede traer comida o agua, ropa o cualquier cosa que pueda ser de utilidad, además de poder ayudar con labores de limpieza como la retirada de lodo de las calles siempre y cuando el volumen de voluntarios no sea demasiado elevado o ayudar en labores de búsqueda siempre y cuando cuenten con autorización de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Pero recomiendo encarecidamente no intentar aplicar técnicas psicológicas con población afectada si se carece de la formación necesaria principalmente por dos motivos: El primero es que, tal y como he mencionado anteriormente, una mala intervención puede hacer que la persona afectada desarrolle una enfermedad mental, y la segunda es que, tal y como ya vimos en el contexto del 11M, ocurrió que psicólogos no pertenecientes al ámbito de las emergencias acabaron desarrollando trastornos por estrés postraumático al no estar usualmente expuestos a las imágenes que comúnmente se ven en situaciones de emergencias.

Saber que un familiar o amigo ha fallecido, es dramático, pero cabe pensar que tanto o más que el que no se sepa de su paradero ¿Cómo se gestiona la incertidumbre que sufren los familiares de los desaparecidos en situaciones de catástrofes?

La incertidumbre que padecen los familiares de desaparecidos se gestiona con información, los profesionales del ámbito de las emergencias no deben de ocultar información, sino que deben compartirla con total transparencia a los mismos para reducir en la medida de lo posible su incertidumbre.

 

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