23.1 C
Madrid
lunes, agosto 3, 2026

Así opera la IA en las acciones militares israelíes en Gaza

Debe leer

En el marco de una de las campañas militares más intensas y devastadoras del siglo XXI, la ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza ha sido acompañada por un despliegue sin precedentes de herramientas de inteligencia artificial (IA). Esta tecnología, antes reservada al ámbito del desarrollo civil, la medicina o el comercio digital, ha emergido como un arma estratégica fundamental en la maquinaria bélica moderna.

Israel, uno de los países más avanzados del mundo en tecnología militar y ciberdefensa, ha incorporado sistemas de IA para seleccionar objetivos, analizar datos masivos en tiempo real y ejecutar ataques de precisión quirúrgica, según fuentes militares y medios israelíes.

La unidad de inteligencia militar 8200, considerada el cerebro tecnológico de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), ha liderado esta transformación. Desde el inicio de la operación militar, tras los ataques del 7 de octubre de 2023, esta unidad ha operado múltiples plataformas de análisis de datos impulsadas por inteligencia artificial para escanear información procedente de imágenes satelitales, drones, interceptaciones de comunicaciones, redes sociales y cámaras de seguridad.

A través del cruce de estas fuentes, los algoritmos priorizan amenazas, predicen movimientos de milicianos y permiten anticiparse a ataques, con el objetivo de reducir el margen de error en las decisiones tácticas.

Una de las herramientas más destacadas en este escenario ha sido el sistema apodado “La Fábrica de Matar” por fuentes internas del ejército israelí, según reveló una investigación del medio israelí +972 Magazine. Este programa utiliza inteligencia artificial para generar listas de objetivos humanos —principalmente combatientes de Hamás y otras milicias— mediante el procesamiento automático de patrones de comportamiento y datos biométricos.

Se trata de una automatización casi total del proceso de selección de blancos, con una capacidad de procesamiento mucho mayor que la de los analistas humanos. A diario, el sistema puede producir miles de nombres con altos niveles de probabilidad de vinculación con organizaciones armadas.

Sin embargo, el uso masivo de IA en la guerra ha despertado preocupaciones éticas y legales en la comunidad internacional. Organismos de derechos humanos han denunciado que este tipo de herramientas, al operar con un margen de error en contextos urbanos densamente poblados como Gaza, podrían haber contribuido al aumento de víctimas civiles.

Según organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional, la automatización del proceso de selección de objetivos reduce la intervención humana y puede generar una lógica de “matar por probabilidad”, sin evaluar adecuadamente la proporcionalidad y el principio de distinción que exige el derecho internacional humanitario.

Israel, por su parte, sostiene que el uso de inteligencia artificial mejora la precisión de los ataques y permite minimizar el daño colateral. El portavoz de las FDI declaró en diciembre de 2023 que las herramientas basadas en IA han permitido “una identificación más rápida y precisa de objetivos terroristas, protegiendo así la vida de nuestros soldados y reduciendo el riesgo para los civiles”.

Según el ejército israelí, muchos de los ataques contra edificios residenciales o instalaciones en Gaza han tenido como blanco a miembros de Hamás ocultos entre la población, y fueron determinados mediante análisis de datos realizados por algoritmos supervisados por oficiales humanos.

‘Guerra algorítmica’

Pero las críticas no se han limitado al aspecto legal. Diversos expertos han alertado sobre el riesgo de una escalada tecnológica sin precedentes, donde el campo de batalla se convierte en un laboratorio de prueba para sistemas de inteligencia artificial sin suficiente regulación internacional.

Algunos analistas hablan ya de una “guerra algorítmica”, en la que las decisiones de vida o muerte están mediadas por redes neuronales artificiales entrenadas con información que puede estar sesgada, incompleta o contaminada por desinformación. En un contexto de guerra asimétrica como el de Gaza, donde los combatientes se mezclan con la población civil y la infraestructura es precaria, el margen de error de estas tecnologías puede traducirse en tragedias humanas masivas.

Además del ámbito ofensivo, la inteligencia artificial también se ha aplicado en tareas de defensa y logística. Drones autónomos patrullan zonas fronterizas con capacidad de detección y respuesta automática, mientras que los sistemas de defensa antimisiles como la Cúpula de Hierro han sido mejorados con algoritmos que optimizan la predicción de trayectorias y priorizan qué proyectiles deben ser interceptados. En los hospitales militares y unidades médicas de campaña, la IA ha sido utilizada para analizar datos clínicos y priorizar tratamientos en situaciones de emergencia masiva.

Otro aspecto poco discutido pero relevante ha sido el uso de inteligencia artificial en la guerra psicológica y la propaganda digital. Plataformas automatizadas han generado campañas en redes sociales para influir en la opinión pública, desacreditar al enemigo o justificar determinadas acciones militares. Se han identificado cuentas automatizadas y campañas de desinformación tanto del lado israelí como del lado palestino, lo que añade una nueva dimensión al conflicto: la batalla por la narrativa.

En medio de esta revolución tecnológica, la Franja de Gaza se ha convertido en un escenario donde se están poniendo a prueba las capacidades bélicas del futuro. Pero también se ha transformado en el epicentro de un debate urgente: ¿hasta qué punto puede confiarse en máquinas para tomar decisiones letales? ¿Puede la eficiencia de un algoritmo justificar el daño colateral que produce? ¿Y qué responsabilidad tienen los humanos que diseñan, supervisan o aprueban estas herramientas?

 

 

 

spot_img

Publicidad

spot_img

Última Hora

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Aquí puede consultar nuestra Aviso Legal y Política de Privacidad