Colombia inicia una de las estrategias más audaces e innovadoras para su seguridad y defensa nacional: desarrollar el proyecto Escudo Nacional Antidrones, con el objetivo principal de garantizar la seguridad de la población civil y de los miembros de la Fuerza Pública desplegados en unidades militares y policiales.
Está iniciativa, valorada en cerca 6,2 billones de pesos, busca proteger a la nación frente al nuevo desafío de los drones y su empleo para acciones criminales por parte de estructuras narcoterroristas, informa el Ministerio de Defensa.
El presidente de la República de Colombia, Gustavo Petro, determinó asignar alrededor de 1 billón de pesos para que se adelante la primera fase del proyecto lo más pronto posible debido a la importancia estratégica de este proyecto, cuyo propósito principal es salvar vidas.
Para al proyecto Escudo Nacional Antidrones, fue creado un equipo multidisciplinario integrado por hombres y mujeres de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, quienes aportarán su conocimiento operacional, operativo y su experticia para desarrollar y validar todas las especificaciones técnicas de esta herramienta.
Está iniciativa también tendrá el acompañamiento del Grupo de Transparencia del Ministerio de Defensa Nacional, así como de una empresa especializada en contratación estatal. Las empresas y países que estén interesados en este proyecto, podrán asistir a una reunión el próximo viernes 16 de enero a las 9,00 horas (hora local colombiana) en las instalaciones del Ministerio de Defensa Nacional.
«Con esta iniciativa se pretende garantizar el control del espacio aéreo y evitar la perdidas irreparables de vidas humanas», señala Defensa en un comunicado. Este proyecto estratégico para la seguridad nacional tendrá diferentes criterios básicos, como la contratación, que será de Gobierno o Estado a la empresa, pero con acompañamiento del país o del Estado al cual pertenece ese fabricante. Así mismo que la negociación se realizará con los productores o con los representantes legales directos de cada una de las compañías.

De igual manera esta iniciativa contará con el acompañamiento de las embajadas de los países a los cuales pertenecen dichas compañías. Dentro de las condiciones iniciales se encuentra que no se aceptarán ofertas de empresas intermediarias o comercializadoras. Así mismo, quien oferte y sea elegido, deberá garantizar la actualización permanente, el entrenamiento y la capacitación de instructores, tanto para las operaciones como para el mantenimiento de los equipos mismos.
Las pruebas de los equipos que sean eventualmente adquiridos se realizarán en el ambiente operacional, condiciones y particularidades colombianas. Las ofertas y propuestas se deberán presentar acorde a los procedimientos contractuales establecidos por la ley y serán evaluadas por los equipos técnicos, económicos y jurídicos.
«Con la adquisición de esta importante herramienta se busca continuar trabajando y garantizando la seguridad de la población civil, miembros de la fuerza pública y de las instalaciones militares desplegadas en puntos estratégicos a lo largo y ancho de la geografía nacional», concluye el Ministerio de Defensa Nacional.



