El Ministerio de Defensa ha presentado un balance del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, en el que pone de relieve el incremento de los programas de modernización de las Fuerzas Armadas y el fortalecimiento de la base industrial española.
Durante la reunión del Comité de Seguridad y Soberanía Tecnológica, el departamento subrayó que España mantiene en 2026 el compromiso de destinar el 2 % del PIB a defensa, alcanzado el año anterior, en un contexto marcado por el refuerzo de las capacidades militares de la OTAN y la creciente necesidad de autonomía estratégica europea. Según el informe, España se sitúa como el séptimo país de la Alianza Atlántica por volumen de gasto en defensa y el tercero que más incrementó su inversión en 2024 y 2025.
Actualmente, el Ministerio gestiona 79 programas de modernización, de los que 35 corresponden a Programas Especiales de Modernización (PEM) impulsados con el Plan aprobado en 2025. La previsión oficial es incorporar 15 nuevos PEM durante 2026 y sumar en 2027 el programa Capacidad LEO Nacional, destinado a convertirse en la contribución española al sistema europeo de comunicaciones seguras por satélite, lo que elevaría el total hasta 95 programas, el mayor esfuerzo de modernización acometido por las Fuerzas Armadas españolas.
Entre las iniciativas más ambiciosas figura el programa SATCOM multiórbita, basado en una constelación nacional integrada en el proyecto europeo IRIS², cuya inversión estimada oscilará entre 1.600 y 2.000 millones de euros para desarrollar el segmento espacial, la infraestructura terrestre y la operación del sistema durante toda su vida útil.
Los nuevos programas concentrarán buena parte de sus inversiones en comunicaciones seguras, ciberseguridad, inteligencia, guerra electrónica e inteligencia artificial, además de modernizar los sistemas de mando y control de los Ejércitos, la Armada y la Unidad Militar de Emergencias (UME).
El Ministerio destaca que estas capacidades permitirán reforzar la protección de infraestructuras críticas, mejorar la explotación de datos y desarrollar herramientas capaces de detectar y mitigar amenazas derivadas del uso ofensivo de la inteligencia artificial. En materia financiera, el documento señala que en 2026 se prefinanciarán 2.318,8 millones de euros adicionales, que se suman a los 4.500 millones movilizados en 2025, dentro de un conjunto de programas cuyo techo de gasto asciende a 34.000 millones de euros hasta 2042.
El informe también resalta el impacto industrial y económico del plan. Según Defensa, más de 840 empresas participan ya en los programas de modernización, integrando grandes compañías tractoras, pymes especializadas, universidades y centros tecnológicos. La estimación oficial apunta a una creación media anual de 22.073 empleos y un total de 155.436 puestos de trabajo a lo largo de la ejecución de los 35 programas especiales impulsados en 2025.
Asimismo, el porcentaje medio de nacionalización de estos proyectos alcanza actualmente el 73 %, con el objetivo de elevarlo al 80 % de participación española y al 90 % europea. El Ministerio añade que ya se han identificado 286 centros de formación, entre ellos 73 centros de Formación Profesional de excelencia, 39 centros nacionales de referencia y 60 universidades, para formar al personal cualificado que requerirá la industria de defensa en los próximos años. Para Defensa, la inversión en este ámbito no solo fortalece las capacidades militares, sino que constituye también una apuesta por la innovación tecnológica, el empleo de alta cualificación y la competitividad industrial del país.



