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miércoles, julio 29, 2026

La OTAN lo confirma: España, el farolillo rojo del gasto en defensa en 2024

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Luis Miguel Belda
Luis Miguel Belda
Periodista y Máster en Seguridad, Defensa y Geoestrategia

Se sabía, pero la OTAN lo volvió a recordar: España se situó a la cola en gasto en defensa con relación a su Producto Interior Bruto, con un 1,24%, cerrando la tabla de los países miembros, de acuerdo con el Informe Anual del Secretario General para 2024 presentado este jueves.

Eso sí, mejora en el capítulo de Gasto en equipamiento como porcentaje del gasto de defensa, donde España se coloca en la mitad de la tabla, que es lo más parecido a pasar desapercibido y tomarse un respiro frente a la anterior tabla.

En el prólogo del informe, en el contexto del “entorno de seguridad más peligroso en generaciones”, apunta su Secretario General, Mark Rutte, en 2024 se felicita, no obstante, de que la OTAN “continuó reforzando su postura colectiva de disuasión y defensa”, que la Alianza incrementó sus fuerzas de alta disponibilidad y que “los Aliados continuaron desplegando fuerzas robustas, desplegados y con capacidad de combate en el flanco oriental de la OTAN”.

Destaca Rutte en su informe el continuo apoyo de la OTAN a Ucrania, así como la labor de la Alianza para impulsar la resiliencia de las infraestructuras críticas y las cadenas de suministro esenciales para la defensa.

Si bien las inversiones en defensa crecieron significativamente en toda la Alianza en 2024, también señala la necesidad de “acelerar nuestro trabajo para apoyar una base industrial de defensa transatlántica más sólida, resiliente e innovadora”. Rutte escribe que su “prioridad como Secretario General es impulsar esta adaptación para que la OTAN pueda ser aún más fuerte, más ágil y esté preparada para disuadir y defenderse con credibilidad de todas las amenazas a nuestra seguridad”.

En 2024, la OTAN celebró su 75º aniversario en un entorno de seguridad marcado por la prolongación de la guerra en Ucrania, aumentos significativos del gasto militar, la adhesión de Suecia como nuevo miembro y la intensificación de las relaciones estratégicas entre Rusia, China, Irán y Corea del Norte.

En lo que concierne a España, destinó el 1,24% de su PIB a defensa en 2024, lejos todavía del objetivo del 2% establecido por la OTAN, aunque esta semana conocimos que el Gobierno espera alcanzar el 2% a final de año. Por otra parte, solo el 15,2% del gasto español se dedicó a grandes capacidades y equipamiento militar, por debajo del umbral del 20% recomendado.

No obstante, el informe destaca que España estuvo activa en múltiples misiones y estructuras, como los Misiles Patriot desplegados en Turquía para defensa aérea, la participación en ejercicios de disuasión aérea y marítima en el Báltico y el Mediterráneo, sus contribuciones en la vigilancia marítima y misiones AWACS (radares aerotransportados) y su implicación en fuerzas terrestres en el flanco este (Rumanía, Bulgaria y Polonia).

En cuanto a las capacidades estratégicas del país, España forma parte de importantes proyectos, como el de vigilancia persistente desde el espacio (Aquila), el NorthLink, sobre comunicaciones por satélite en el Ártico, la Fuerza de Reacción Aliada (Allied Reaction Force) con presencia en territorio español y el rearme y modernización naval y aérea, en coordinación con el nuevo Plan Industrial de Defensa.

Y el total es…

Por comparación, el gasto total de Europa y Canadá alcanzó los 486.000 millones de dólares, con un crecimiento real del 19,4% respecto a 2023. La inversión en defensa conjunta de toda la OTAN (incluido EE.UU.) fue de 1,3 billones de dólares. 22 países alcanzaron el objetivo del 2% del PIB en defensa, frente a solo 3 en 2014, lo que ya supone un avance y que destaca Rutte en su Informe.

Son sus principales contribuyentes Estados Unidos, que soporta el 64% del gasto total de la OTAN; Alemania y Reino Unido, que representan las mayores inversiones europeas tras EE.UU., y, a continuación, Polonia, Estonia, Letonia y Lituania, quienes lideran el porcentaje de gasto respecto al PIB (más del 3%).

El informe del Secretario General de la OTAN, en el apartado de innovación y capacidades pone en valor el Lanzamiento del Fondo de Innovación de la OTAN para tecnologías duales (IA, cuántica, espacio); la expansión de DIANA, el acelerador de innovación militar transatlántico y la ejecución de 6 nuevos proyectos multinacionales de alta visibilidad: desde drones hasta municiones estandarizadas.

Pero durante el pasado ejercicio, es el esfuerzo y apoyo a Ucrania el plato principal del menú. En 2024, los aliados donaron más de 55.000 millones de dólares en ayuda militar a Ucrania. Un 60% de esa ayuda provino de aliados europeos y Canadá.

En cuanto al futuro, Rutte tiene en mente aumentar la inversión más allá del 2% del PIB, como línea base, no como techo; fortalecer las cadenas de suministro de defensa, especialmente en materias primas estratégicas; mejorar la interoperabilidad industrial entre aliados; desarrollar capacidades emergentes en IA, ciberdefensa, espacio y guerra electrónica, y mantener el liderazgo tecnológico frente a China y Rusia, especialmente en el Ártico y el Indo-Pacífico.

La OTAN se enfrenta al mayor reto estratégico desde la Guerra Fría. España, aunque aún no cumple con todos los compromisos de inversión, mantiene una participación activa y estratégica en múltiples áreas. El desafío para todos los aliados será equilibrar la urgencia operativa con la necesidad de cohesión, modernización y sostenibilidad a largo plazo.

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