Valorada en unos mil millones de dólares, la administración que preside Donald Trump ha resuelto la pasada madrugada, horario europeo, suspender la ayuda militar comprometida a Ucrania, traducida en armamento que ya estaría listo en Polonia o por fabricar, como adelantan las ediciones de The New York Times o The Washington Post, entre otros.
El objetivo no es otro sino presionar a Volodímir Zelenski para que cambie su férrea posición con respecto a Vladimir Putin y un posible acuerdo con Rusia para poner fin a la guerra en Ucrania, de acuerdo con las condiciones previstas por Trump.
En un mensaje en la red social Truth, publicado a través de su perfil, Donald Trump criticaba, una vez más, el posicionamiento de Zelenski, con quien, como todo el mundo sabe, tuvo un desagradable encuentro el pasado viernes en la Casa Blanca.
“¡Es la peor declaración que Zelenski podría haber hecho y Estados Unidos no la tolerará por mucho más tiempo!”, afirmaba en Truth un Trump que respondía así a una declaración realizada el domingo por Zelenski en el sentido de que el fin de la guerra con Putin “está muy, muy lejos”.
El mandatario estadounidense le reprocha de nuevo a Zelenski su actitud, y lo hace de manera poco amable en el tratamiento: “Este tipo no quiere que haya paz mientras tenga el apoyo de Estados Unidos y, Europa”.
Y eso que Trump recuerda que el propio Zelenski reconoció “rotundamente” en la cumbre convocada por el Reino Unido el domingo que “no pueden hacer el trabajo sin Estados Unidos. Probablemente no haya sido una gran declaración en términos de demostración de fuerza contra Rusia. ¿En qué están pensando?”, denuncia Trump en su mensaje.



