Josep Borrell, ex Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y desde este miércoles doctor honoris causa en la Universidad Pontificia Comillas, defendió la necesidad de que Europa y Estados Unidos no dejen sola a Ucrania, pues, advirtió, que este país perdiera la guerra pondría en riesgo el equilibro de la seguridad y la defensa de toda Europa.
En este contexto, se refirió al frágil equilibrio sobre el que se sustenta la paz. “Hay que concretarla y construirla, y en esto la UE ha hecho una aportación muy valiosa que conviene recordar”. Por ello, se ha preguntado si seremos capaces de seguir ayudando a Ucrania y sobre si somos conscientes de lo que supondría que Ucrania perdiera esta guerra.
“Putin no necesita ganar, le basta con no perder. Ucrania no puede ganar sola, necesita la ayuda de europeos y estadounidenses. Si con el nuevo gobierno, Trump decide retirar su apoyo, ¿seríamos capaces de defender solos a Ucrania? Debemos estar preparados para dar una respuesta. Lo que se batalla no es solo la paz de Ucrania es la paz de todos”, incidió.
El ex alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad ha hecho hincapié en la necesidad de que Europa resista y evite un nuevo binomio de poder. “Necesita elementos estabilizadores y podemos serlo si somos capaces de madurar políticamente y de reaccionar a las tendencias neoimperiales tanto de Rusia como de Estados Unidos. Si el mundo no se rige por normas, estará regido por la fuerza”, ha sentenciado.

La Facultad de Derecho de la Universidad Pontificia Comillas ha nombrado a Josep Borrell doctor honoris causa. Durante su lección magistral “Europa entre guerras y elecciones”, ha agradecido el honor que representa este reconocimiento y lo ha hecho extensible a aquellos compañeros que, durante estos últimos cinco años, han trabajado por defender la aplicación del derecho humanitario desde Europa.
Tras reconocer el papel de los jesuitas en la educación a lo largo de los siglos, Borrell ha centrado su discurso en el papel que Europa debe tener en el mundo. “Hace 500 años la historia avanzaba con las quillas de nuestros barcos, la punta de nuestras espadas y las cruces de nuestros misioneros. La historia ya no la hacemos los europeos, es un producto de importación para nosotros”, ha señalado.
“Sin embargo, este hecho nos ha unido. La guerra es algo inimaginable entre europeos actuales y dados nuestros antecedentes, ese no es un hecho menor. Nuestros hijos y nietos solo han conocido la paz y pueden viajar desde Gibraltar hasta Helsinki. Las fronteras existen, pero no se ven porque somos ciudadanos de una unidad superior, un éxito histórico”, ha recordado.



