La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, ha afirmado que “con la marcha de Jamenei, el pueblo iraní renueva la esperanza”, mientras que la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y vicepresidenta en la Comisión Europea, Kaja Kallas, celebra que «hay un camino abierto hacia un Irán diferente, uno que su pueblo pueda moldear con mayor libertad». Manifestaciones que contrastan con la posición de España que, en boca de su presidente, Pedro Sánchez, expresa su rechazo a la iniciativa desarrollada por Estados Unidos e Israel contra Irán con el fin de evitar el desarrollo de su programa nuclear.
En la red social X, Sánchez afirmó: “Rechazamos la acción militar unilateral de EE.UU. e Israel, que supone una escalada y contribuye a un orden internacional más incierto y hostil. Rechazamos igualmente las acciones del régimen iraní y de la Guardia Revolucionaria. No podemos permitirnos otra guerra prolongada y devastadora en Oriente Medio. Exigimos la desescalada inmediata y el pleno respeto del derecho internacional. Es hora de retomar el diálogo y alcanzar una solución política duradera para la región”.
Estas consideraciones se desvían de la posición expresada en las últimas horas por el Gobierno de la Unión Europea a la que pertenece España, muy crítica con esta operación militar que ha acabado con la vida del dictador Jamenei.
Por el contrario, Von der Leyen afirmó que “debemos asegurarnos de que”, tras lo sucedido y el esperado cambio, “el futuro les pertenezca (a los iraníes) y puedan forjarlo”. “Al mismo tiempo”, reconoce, también en un mensaje en X, que “este momento conlleva un riesgo real de inestabilidad que podría llevar a la región a una espiral de violencia”, por lo que, explica, “estamos colaborando estrechamente con todos los actores clave, así como con nuestros socios regionales, para salvaguardar la estabilidad y la seguridad, y proteger la vida de los civiles. Jordania es un socio valioso para Europa en la región y desempeñará un papel clave en el futuro próximo. Gracias por su liderazgo en estos tiempos difíciles. Pueden contar con todo nuestro apoyo”, señala.
Por su parte, la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y vicepresidenta en la Comisión Europea, Kaja Kallas, afirma sin ambages que la muerte de Alí Jamenei “marca un momento decisivo en la historia de Irán”, y, aunque admite que “lo que viene después es incierto”, advierte que “ahora hay un camino abierto hacia un Irán diferente, uno que su pueblo pueda moldear con mayor libertad”.
En este contexto, explica que se encuentra en contacto con socios, “incluidos aquellos en la región que sufren las consecuencias de las acciones militares de Irán, para encontrar medidas prácticas para la desescalada”.
“Los últimos acontecimientos en Oriente Medio son peligrosos”, reconoce, pero recuerda que “el régimen iraní ha asesinado a miles de personas. Sus programas de misiles balísticos y nucleares, junto con su apoyo a grupos terroristas, representan una grave amenaza para la seguridad mundial”, y concluye recordando las sanciones que la UE aprobó en su día contra ese país.



