“Que ya no haya ni más muerte, ni destrucción a la civilización”. Con esta declaración de principios argumentaba esta madrugada el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, su anuncio de que tomará la Franja de Gaza y promoverá la salida de los palestinos que la ocupan.
El presidente Trump hacía estas declaraciones durante la rueda de prensa conjunta tras reunirse con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, en la Casa Blanca para discutir temas clave en la relación bilateral y la situación en Oriente Medio.
Durante dicha conferencia de prensa, Trump anunció su controvertida propuesta para que Estados Unidos «tome el control» de la Franja de Gaza, con el objetivo de demolerla y reconstruirla, aspirando a convertirla en la «Riviera de Oriente Próximo«. Esta iniciativa incluiría el reasentamiento de los habitantes actuales de Gaza en países como Egipto y Jordania, países que, por lo demás, ya se han negado a ello, tal y como informamos también en Delta13News.
“Ahora va a ser un momento de demolición allí en la franja de Gaza, es lo que se busca. Tratar de sacar a toda esa gente precaria que ha llevado toda esta situación al peligro, al riesgo”, explicaba Trump ante un complaciente Netanyahu.
Incidía Trump en que “necesitamos que ellos (los palestinos) vivan su paz, su vida en paz. Así que los Estados Unidos va a estar a cargo de la franja de Gaza. Vamos a hacer un trabajo importante en la franja” que comenzará por “deshacernos de todo lo que destruya, de todo lo que obstaculice el desarrollo. Y a estar muy pendientes de la gente de esta área. Si no lo hacemos ahora”, advirtió, “esto puede terminar como terminó hace unos 100 años atrás y necesitamos que eso cambie. Necesitamos que esto termine en paz. Con un mismo objetivo, el que yo tuve mi primera administración y el que sostengo en esta segunda. Que no haya amenazas, que esta región no represente una amenaza ni para ellos ni para el mundo”.
La propuesta ha generado reacciones diversas en la comunidad internacional. Algunos líderes árabes, como los de Arabia Saudita y Hamas, han rechazado la idea, considerándola una forma de limpieza étnica. Por otro lado, Netanyahu elogió a Trump, calificándolo como el «mejor amigo que Israel ha tenido nunca en la Casa Blanca», y expresó su apoyo a la iniciativa.
La amenaza nuclear iraní
Además de la situación en Gaza, ambos líderes discutieron la necesidad de aumentar la presión sobre Irán para prevenir el desarrollo de armas nucleares. En este sentido, Trump firmó un memorando para reimponer sanciones más estrictas contra Teherán, enfatizando la importancia de garantizar la seguridad en la región.
Así, el presidente Donald J. Trump firmó un Memorando Presidencial de Seguridad Nacional (NSPM) que restablece la máxima presión sobre el gobierno de la República Islámica de Irán, negando a Irán todas las vías para desarrollar un arma nuclear y “contrarrestando la influencia maligna de Irán en el extranjero”, explica en su nota la Casa Blanca.
El NSPM establece que a Irán se le debe negar un arma nuclear y misiles balísticos intercontinentales; la red terrorista de Irán debe ser neutralizada, y se debe contrarrestar el “agresivo” desarrollo de misiles y otras capacidades armamentísticas asimétricas y convencionales por parte de Irán.
De este modo, se ordena al Secretario del Tesoro imponer la máxima presión económica sobre el Gobierno de Irán, incluso sancionando o imponiendo mecanismos de cumplimiento a quienes actúen en violación de las sanciones existentes. El Secretario del Tesoro también emitirá una guía para todos los sectores comerciales relevantes, incluidos los operadores de transporte marítimo, seguros y puertos, sobre los riesgos que corre cualquier persona que viole conscientemente las sanciones estadounidenses con respecto a Irán o un representante terrorista iraní.
El Secretario de Estado también modificará o rescindirá las exenciones de sanciones existentes y cooperará con el Secretario del Tesoro para implementar una campaña destinada a reducir a cero las exportaciones de petróleo de Irán. El Representante Permanente de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas trabajará con aliados clave para completar el restablecimiento de las sanciones y restricciones internacionales contra Irán.
La orden de Trump subraya que “la tolerancia de la administración anterior hacia las amenazas de Irán a los ciudadanos y empresas estadounidenses termina ahora”. Así, el Fiscal General emprenderá todas las medidas legales disponibles para investigar, desbaratar y procesar a las redes financieras y logísticas, a los agentes o grupos fachada dentro de los Estados Unidos que estén patrocinados por Irán o un representante terrorista iraní.
El Fiscal General procesará a los líderes y miembros de grupos terroristas financiados por Irán que hayan capturado, dañado o asesinado a ciudadanos estadounidenses y buscará su arresto y extradición a los Estados Unidos. El presidente Trump “no tolerará que Irán posea capacidad para fabricar armas nucleares, ni tampoco tolerará su constante patrocinio al terrorismo, especialmente contra los intereses estadounidenses”.
Ya en 2020, el presidente Trump declaró que “mientras (él sea) presidente de Estados Unidos, a Irán nunca se le permitirá tener un arma nuclear”. El NSPM de ahora cumple aquella promesa inacabada de luchar contra la “perniciosa influencia” de Irán en todo el mundo.
“Durante demasiado tiempo, desde 1979, para ser exactos, las naciones han tolerado el comportamiento destructivo y desestabilizador de Irán en Oriente Medio y otros lugares. Esos días han terminado. Irán ha sido el principal patrocinador del terrorismo, y su búsqueda de armas nucleares amenaza al mundo civilizado. Nunca permitiremos que eso suceda”, afirma Trump



