El flamante secretario de Estado de Estados Unidos, el equivalente al ministro de Asuntos Exteriores, Marco Rubio, ha hablado ya con sus homólogos en más de 30 países, como Estonia, Finlandia o Argelia, incluso con presidentes como el de la Guyana, pero aún no con el español José Manuel Albares hasta el momento de elaborar y publicar esta información.
Incluso, Rubio ha conversado ya por teléfono con el titular de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita, gesto del que informó convenientemente el Gobierno vecino de España por medio de una nota titulada: ‘El Secretario de Estado de EE.UU. elogia el liderazgo de Su Majestad el Rey en favor de la paz y la seguridad’.
De acuerdo con la nota del país alauita, que se hace eco de la emitida por su homólogo, el Secretario de Estado norteamericano subrayó la “importancia del partenariado estratégico marroquí-estadounidense” en la promoción de la paz y la seguridad regionales e internacionales, “alabando el liderazgo de Su Majestad el Rey en este contexto”.
Durante la reunión, Rubio y Bourita subrayaron, igualmente, la importancia de reforzar el comercio y las inversiones entre ambos países.
En la comunicación difundida por la Secretaría de Estado de EE.UU. en Washington tras la conversación telefónica con el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, tal cual es la denominación completa de este ministerio, se subraya que ambos hablaron de la “sólida alianza entre Estados Unidos y Marruecos para promover la paz y la seguridad regionales y mundiales, bajo el liderazgo del Rey Mohamed VI”.
Los dos ministros conversaron también, de acuerdo con la nota estadounidense, “de la implementación del acuerdo de alto el fuego en Gaza, la liberación de los rehenes y el liderazgo de Marruecos en la contribución de ayuda humanitaria a Gaza”.
Ambas partes, siempre según fuentes de Asuntos Exteriores estadounidense, se comprometieron a “cooperar intensamente para promover los intereses compartidos en la región y poner fin a los conflictos, incluido el desarrollo de los Acuerdos de Abraham”.
Por otra parte, el Secretario de Estado y el Ministro de Asuntos Exteriores marroquí afirmaron la importancia de ampliar el comercio, la inversión y la cooperación comercial que, asegura la nota, “beneficiarían a los estadounidenses y marroquíes”.
Los intereses nacionales, primero
En el discurso que pronunció en su toma de posesión, Rubio reiteró la promesa principal en materia de política exterior de que la “prioridad del Departamento de Estado de los Estados Unidos será Estados Unidos”.
“El presidente Trump”, dijo, “ha dejado muy claro que todo lo que hacemos debe estar justificado por la respuesta a una de tres preguntas: ¿Nos hace más fuertes, nos hace más seguros y nos hace más prósperos? Si no logra una de esas tres cosas, no lo haremos”.
Rubio apuntó que el actual “es un momento de transformación (…) nos dirigimos hacia una nueva era que creo que hará del mundo un lugar más seguro”.
Recordó que el presidente Trump “dejó en claro” en su discurso inaugural que uno de los objetivos principales de la política exterior estadounidense es “la promoción de la paz, por supuesto la paz a través de la fuerza, la paz y siempre sin abandonar nuestros valores”.



