Su declaración está prevista para el 10 de septiembre. El juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, ha citado como investigado al exdirector general de la Guardia Civil, Leonardo Marcos, en el denominado caso Leire, al apreciar indicios que justifican su imputación tras las últimas declaraciones de testigos y mandos del Instituto Armado.
La investigación gira en torno a una presunta trama que habría intentado obstaculizar o desestabilizar investigaciones judiciales que afectaban al entorno del PSOE y del Gobierno.
Según el auto del juez, la imputación de Marcos se apoya en nuevos testimonios de altos mandos de la Guardia Civil que aseguraron haber recibido presiones o instrucciones para rebajar la actividad investigadora de la UCO en procedimientos políticamente sensibles, entre ellos el que afectaba a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno.
En concreto, los generales Rafael Yuste y Alfonso López Malo declararon que Leonardo Marcos les transmitió órdenes para mantener una actitud pasiva respecto a determinadas investigaciones. Esas manifestaciones llevaron al juez a reconsiderar una decisión anterior en la que había rechazado su imputación.
A Marcos se le investigan, de forma provisional, posibles delitos de prevaricación y obstrucción a la justicia, los mismos que también se atribuyen a la actual directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y al director adjunto operativo, Manuel Llamas, igualmente investigados en esta causa.
La hipótesis judicial sostiene que pudieron utilizarse mecanismos internos de la Guardia Civil para dificultar o condicionar el trabajo de los investigadores de la UCO.
La imputación no supone una declaración de culpabilidad, sino que implica que el juez aprecia indicios suficientes para tomar declaración a Leonardo Marcos con todas las garantías procesales antes de decidir si existen fundamentos para continuar el procedimiento o archivar las actuaciones respecto a él.



