Un nuevo informe de la Organización de Ciencia y Tecnología de la OTAN (STO, por sus siglas en inglés) ofrece una visión general y un análisis exhaustivos de las herramientas y técnicas disponibles para medir la carga cognitiva que soportan los soldados en diversos entornos. El informe tiene como objetivo guiar a los profesionales en el seguimiento y la gestión de la carga cognitiva de los soldados, mejorando así la eficacia de los soldados y las misiones que llevan a cabo.
Los rápidos cambios tecnológicos han aumentado la cantidad de información disponible para los soldados en la actualidad, al tiempo que han provocado cambios en la táctica y la doctrina. Los sensores de los drones autónomos o los vehículos terrestres robóticos proporcionan datos valiosos a los soldados, ya sea a través de pantallas corporales, sistemas portátiles de gestión de batallas o pantallas de realidad aumentada; mientras que los sistemas de monitoreo fisiológico y los sensores corporales recopilan datos del soldado que se pueden usar para el autocontrol o para informar decisiones tácticas.
Estos desarrollos tienen el potencial de hacer que los soldados sean más efectivos, aunque también podrían aumentar su carga cognitiva, definida como la relación entre las demandas impuestas a los soldados y los recursos cognitivos disponibles para ellos.
«Recientemente ha habido un aumento real en el interés en el tema de la carga cognitiva en todas las naciones de la OTAN, y nuestro trabajo aborda la mejor manera de medirla en diferentes contextos militares», dijo el doctor Justin Hollands, científico de defensa de Defence Research and Development Canada (DRDC) y presidente del equipo que llevó a cabo la investigación.
El análisis del equipo muestra que hay poca investigación que mida la carga cognitiva en entornos dinámicos del mundo real con alta movilidad, y que los ejercicios a gran escala con altos requisitos de movilidad presentan desafíos significativos para medir la carga cognitiva con las opciones existentes.
Sin embargo, en escenarios donde la movilidad es más limitada, hay muchas medidas fisiológicas, subjetivas y basadas en el rendimiento que son factibles y efectivas. Cuando se opera en interiores con movilidad moderada a baja, por ejemplo, se pueden utilizar la mayoría de las medidas de carga cognitiva.
El informe recomienda que los profesionales utilicen combinaciones de medidas fisiológicas, subjetivas y basadas en el rendimiento para proporcionar una evaluación más completa y fiable de la carga cognitiva, al tiempo que tienen en cuenta las relaciones entre las medidas utilizadas, debidas a asociaciones, disociaciones e insensibilidades.
Los autores también señalan que, aunque sigue siendo necesario contar con medidas que sean robustas para entornos extremos y en condiciones de alta movilidad, es probable que los rápidos avances en la tecnología (incluidas las mejoras en la tecnología de sensores y la inteligencia artificial) permitan una medición más fiable de la carga cognitiva en un futuro próximo.
La investigación fue llevada a cabo por un equipo de investigadores formado bajo el Panel de Factores Humanos y Medicina (HFM) de STO.



