El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, comparecieron este miércoles en el Palacio de La Moncloa tras mantener una reunión bilateral marcada por el refuerzo del apoyo español a Ucrania en plena guerra con Rusia. Durante la rueda de prensa, Sánchez anunció un nuevo paquete de ayuda militar de 1.000 millones de euros para 2026, enmarcado en una estrategia de cooperación que eleva el compromiso total de España hasta los 4.000 millones desde el inicio de la invasión.
En su intervención, el jefe del Ejecutivo español subrayó que el respaldo a Kiev se mantendrá pese al cambiante contexto internacional. “La crisis en Oriente Próximo no va a hacer que nos olvidemos de Ucrania”, afirmó Sánchez, insistiendo en que España seguirá siendo “un aliado firme” hasta lograr una “paz justa y duradera”. Además, destacó la importancia de impulsar la cooperación industrial en defensa entre ambos países, con proyectos de coproducción militar y colaboración en sectores como la energía o el transporte.
Por su parte, Zelenski agradeció el apoyo español, pero advirtió de la gravedad del momento que atraviesa su país. “La cuestión es el dinero”, señaló, en referencia a la necesidad urgente de financiación internacional para sostener el esfuerzo bélico y la reconstrucción.
El presidente ucraniano también pidió desbloquear el paquete de ayuda de 90.000 millones de euros de la Unión Europea, actualmente paralizado, y alertó del riesgo de que la atención internacional se desvíe hacia otros conflictos.
Durante la comparecencia, Zelenski también denunció que Rusia se está beneficiando del contexto geopolítico global, afirmando que “Rusia está muy interesada en esta guerra”, en alusión a las tensiones energéticas derivadas de otros escenarios internacionales como es el caso de Irán. Asimismo, describió el aumento de los ataques con misiles y drones sobre territorio ucraniano y la presión sobre los sistemas de defensa aérea.
Sánchez, por su parte, hizo hincapié en el apoyo energético y humanitario de España, recordando el envío de generadores capaces de abastecer a miles de personas tras los ataques rusos a infraestructuras eléctricas. Además, reiteró el compromiso español con la reconstrucción futura de Ucrania y con el fortalecimiento de su autonomía energética.
La comparecencia conjunta evidenció la sintonía entre ambos gobiernos, pero también puso de relieve los desafíos crecientes que enfrenta Ucrania en el escenario internacional. Mientras España reafirma su papel como socio estratégico, Kiev insiste en la necesidad de acelerar la ayuda y mantener el foco internacional en un conflicto que, más de cuatro años después, corre el riesgo de quedar relegado por nuevas crisis globales.



