Casi una de cada tres personas ha sido desplazada en Sudán, ya sea internamente o entre fronteras, en los últimos mil días desde el estallido del conflicto, una crisis que ha devastado vidas, desarraigado a comunidades y generado la mayor emergencia de desplazamiento del mundo. En promedio, cinco eventos disparadores de desplazamiento han ocurrido cada semana en este período, derivando en un desplazamiento masivo.
“Mil días de conflicto han dejado un saldo lamentable sobre las personas en Sudán”, declaró Amy Pope, directora general de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). “Por detrás de cada estadística sobre desplazamiento hay una familia que está haciendo todo lo posible para proteger a sus hijos, preservar su dignidad y sobrevivir casi sin nada. El coraje de los sudaneses debe ir acompañado de una la acción internacional sostenida – acciones que protejan a los civiles, brinden apoyo a las familias desplazadas y logren crear las condiciones de paz de modo que las personas puedan retornar en condiciones seguras, recuperarse y reconstruir sus vidas”.
De acuerdo con la OIM 743 incidentes han provocado desplazamiento en todo Sudán desde abril de 2023, incluyendo 524 eventos relacionados a conflictos y 219 desastres naturales como inundaciones e incendios. Desde que el conflicto empezó el 15 de abril de 2023, más de 15 millones de personas han sido forzadas a irse de sus hogares, incluyendo a 11,58 millones desplazadas dentro de Sudán y aproximadamente 4 millones que han escapado por las fronteras cuando la crisis alcanzó su pico máximo.
El conflicto ha desplazado el doble de personas en un año en comparación con lo que Sudán experimentó en las dos décadas anteriores combinadas. En su pico máximo, Sudán albergó a aproximadamente un 15 % de todas las personas desplazadas internamente (IDP) en todo el mundo, lo cual implica que una de cada siete personas desplazadas internamente en todo el mundo era sudanesa.
Datos recientes dan cuenta de la continua volatilidad de la situación. La violencia sigue aumentando en Al Fasher, North Darfur, lo cual hizo que a finales de octubre de 2025 más de 100.000 personas terminaran desplazadas. Por su parte los enfrentamientos en curso en la región de Kordofan han forzado a aproximadamente 65.000 personas a escapar en meses recientes. Esto asimismo ha originado un mayor desplazamiento transfronterizo hacia Chad y Sudán del sur principalmente, con muchas personas llegando a zonas en situación de gran fragilidad.
Incluso mucho antes del conflicto actual Sudán ya albergaba aproximadamente a 3,8 millones de personas desplazadas. Desde abril de 2023, 41% de tales personas han quedado desplazadas nuevamente, lo cual pone de relieve la naturaleza cíclica y extendida del desplazamiento en el país.
Después de dos años de enfrentamiento, la cifra total de personas desplazadas internamente descendió por primera vez en febrero de 2025, impulsada por movimientos de retorno. Luego de mil días de conflicto, aproximadamente 9.33 millones de personas siguen desplazadas internamente, en tanto que cerca de 3 millones han regresado a sus zonas de origen -más de un millón a Jartum solamente. Sin embargo, los retornos siguen siendo frágiles y con frecuencia ocurren en zonas con infraestructura dañada, servicios limitados e inseguridad permanente.
Los niños siguen siendo los más afectados por la crisis. Más de la mitad de todas las personas desplazadas internamente en Sudán, el 55%, tienen menos de 18 años, han tenido que dejar de estudiar, sufren riesgos de protección mucho mayores y consecuencias a largo plazo sobre su futuro y su bienestar.
Mientras Sudán se acerca a su cuarto año de conflicto la OIM reitera la «urgente necesidad» de contar con un acceso humanitario sostenido, con mayor financiación, y con un foco renovado en la protección de civiles. «Sin un progreso significativo hacia la estabilidad y la paz, millones de sudaneses seguirán atrapados en ciclos de desplazamiento, pérdidas e incertidumbre», concluye la OIM en un comunicado.



