Panamá se convierte entre el 8 y el 10 de abril en sede de la Conferencia de Seguridad Centroamericana (Centsec), que servirá, entre otras cuestiones, para remarcar el buen momento que atraviesan las relaciones entre Estados Unidos y Panamá, tocadas después de que, al poco de tomar posesión de su cargo, Donald Trump amenazara al gobierno de ese país con ‘tomar’ el Canal por seguridad y si no rebajaba los precios a los mercantes de su país.
La tensa situación que se generó entonces parece haberse diluido. Más allá de eso, el evento reunirá a líderes de seguridad pública de América Central, el Caribe y países aliados para abordar desafíos comunes como los desastres naturales, la ciberseguridad y la asistencia humanitaria.
El evento, organizado por el Ministerio de Seguridad Pública panameño en colaboración con el Comando Sur de Estados Unidos, contará con delegaciones de diez países, entre ellos Panamá, Estados Unidos, Canadá, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Colombia, México, Países Bajos y Francia.
Los expertos del Centro de Prevención de Desastres Naturales de América Central (Cepredenac) desempeñarán un rol clave en las mesas de trabajo y aportarán conocimientos esenciales para mejorar las estrategias de respuesta y preparación ante desastres naturales, según informa el Gobierno panameño.
Los objetivos incluyen fortalecer la coordinación regional mediante reuniones bilaterales y multilaterales entre las delegaciones, así como intercambiar experiencias adquiridas en operaciones de asistencia humanitaria. La temática principal abarcará la defensa del hemisferio mediante estrategias combinadas, la ciberseguridad, la ciberdefensa y la protección de infraestructura crítica, además de la preparación para operaciones conjuntas ante desastres.
No será un encuentro cualquiera ni Estados Unidos lo considera de nivel inferior. No en vano, el Secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, viaja esta semana a la Ciudad de Panamá para participar personalmente en esta, donde se reunirá con altos líderes civiles, militares y de seguridad de los países socios en una serie de reuniones bilaterales que impulsarán los esfuerzos continuos para fortalecer sus alianzas con Panamá y otras naciones centroamericanas, de acuerdo con una nota del Departamento. El Secretario Hegseth también viajará a la Base Aérea Eglin para visitar a los militares y al mando del 7.º Grupo de Fuerzas Especiales.
En este marco, y tras el referido desencuentro entre ambos países, Panamá y Estados Unidos por las amenazas de intervención de Donald Trump, Defensa estadounidense subraya ahora que las conversaciones oficiales sobre las fuerzas de operaciones especiales entre Estados Unidos y Panamá, junto con ejercicios de entrenamiento de intercambio combinados conjuntos simultáneos, subrayan una “asociación bilateral de décadas de duración” y destacan el impacto global de las fuerzas de operaciones especiales de Estados Unidos.
Desde 2020, el Departamento explica que la presencia continua del Comando de Operaciones Especiales Sur de los Estados Unidos ha permitido que Estados Unidos colabore diariamente con sus socios panameños. «Esta alianza duradera es crucial para la estabilidad regional y refleja nuestro compromiso compartido con un futuro seguro», declaró el Contralmirante de la Armada Mark A. Schafer, comandante de Socsouth.
Durante una reciente reunión, Schafer agradeció a Frank Abrego, Ministro de Seguridad Pública de Panamá, así como a los líderes de la comunidad SOF de Panamá por su dedicación y experiencia, y por su papel para garantizar la seguridad y la estabilidad de la región. «El trabajo que realizan no solo es crucial para Panamá, sino que también es un pilar fundamental para la seguridad regional. Sus contribuciones representan los más altos estándares de profesionalismo, valentía y adaptabilidad», afirmó Schafer.
Schafer afirmó que estas primeras conversaciones son solo el comienzo, ya que sientan las bases para una colaboración más profunda y abren la puerta a soluciones innovadoras. De este modo, podría decirse que quedan por fin limadas las asperezas surgidas entre ambos países hace unas semanas,
Con alrededor de 6.000 efectivos de las Fuerzas Especiales de EE. UU. desplegados en 80 países, la relación entre Estados Unidos y Panamá ejemplifica, según una nota de Defensa estadounidense, “cómo las sólidas asociaciones entre militares sustentan la paz a través de la fuerza y la estabilidad regional en todo el mundo”, en palabras del mayor del ejército Trevor Wild, oficial de asuntos públicos de Socsouth.
«Socsouth ha sido fundamental para fortalecer la seguridad panameña desde principios de la década de 1990. Esta duradera alianza refleja el compromiso más amplio de las Fuerzas de Operaciones Especiales de Estados Unidos con el desarrollo de capacidades de los socios y el fomento de la interoperabilidad con aliados y socios a nivel mundial», afirmó. Wild dijo que un excelente ejemplo de la asociación es el papel fundamental que desempeña Socsouth en la capacitación del Servicio Nacional de Fronteras de Panamá en operaciones antinarcóticos, lo que han hecho desde su creación en 2008.

El entrenamiento adicional entre EE. UU. y Panamá abarca desde intercambios de equipos pequeños hasta ejercicios a gran escala como Panamax-Alpha, un ejercicio apoyado por el Comando Sur de EE. UU. centrado en la seguridad e interoperabilidad del Canal de Panamá.
En mayo de 2024, Panamá fue sede de Fuerzas Comando 2024, un ejercicio militar especial patrocinado por el Comando Sur que consistió en una competencia de habilidades y un seminario de liderazgo superior. Cerca de 450 militares, agentes del orden y civiles de diversos países asistieron a la 18.ª edición de Fuerzas Comando.
Las recientes conversaciones entre las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE) culminaron en un memorando de acuerdo, que formaliza el compromiso continuo con los objetivos de seguridad compartidos. El entrenamiento conjunto de intercambio simultáneo incluyó puntería avanzada, comunicación, tácticas de combate de unidades pequeñas, demolición y atención médica.



