El jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante Teodoro López Calderón, al ser preguntado esta semana durante su intervención en el Foro de la Nueva Defensa y el Espacio por si el Flanco Sur de Europa está bien defendido, admitió que “hay cierta preocupación por la cada vez mayor presencia militar rusa en la zona del Sahel, concretamente en Guinea Ecuatorial”.
En este sentido, explicó que “las capacidades que tiene Rusia no son de un gran conflicto de alta intensidad”, pero “sí que puede tener en algún momento la capacidad de desestabilización de ciertas zonas, sobre todo en el Sahel, que podrían tener efectos directos sobre nosotros” con temas como la “manipulación de la inmigración ilegal o del narcotráfico”.
Por ello, constató que “hay una cierta preocupación” de la Alianza Atlántica y, de hecho, comentó que en concepto estratégico de la última cumbre de la OTAN se habló de que las dos amenazas que se reconocen con claridad son: Rusia y la otra es el terrorismo viniendo del Flanco Sur”. López Calderón remarcó que ese Flanco Sur está “fuera del Área Euroatlántica” y valoró que el trabajo que está haciendo sobre esto la Alianza Atlántica es “proyectar estabilidad”, pero “tiene que ser aceptado por los países de la zona”.
Así mismo, afirmó que “no hay ninguna indicación que permita pensar que habrá una invasión” por parte de Marruecos de Ceuta y Melilla y remarcó que, “con el escenario económico y de personal que nos han autorizado, manteniéndolo en los próximos 15 años, está garantizado”.
Así lo apuntó durante su intervención en el encuentro informativo, organizado por Nueva Economía Fórum, donde incidió en que “es una cosa que no está contemplada” y, aunque reconoció que “hay reivindicación”, sostuvo que “no hay ninguna indicación que permita pensar que habrá una invasión”. López Calderón incidió en que, además, el incremento del presupuesto es “descomunal”, por lo que “haciendo un buen uso de ese recurso financiero la potenciación de capacidades de las Fuerzas Armadas va a ser muy importante de aquí a 15 años”.
“No podemos vivir tranquilos”
Por otra parte, subrayó la importancia de “concienciar” a la sociedad española porque “España está en el punto de mira de nuestros adversarios”, por lo que “no podemos vivir tranquilos”. En este sentido, reconoció que el armamento y el personal militar es “claramente insuficiente” ante el “aumento de los cometidos en lo nuevos dominios de operación, así como las exigencias de los nuevos sistemas de armas que tienen que operar”.
Este hecho, continuó, “requiere de personal militar y civil superior al actual” para poder actuar “con la eficacia necesaria” y remarcó que a este personal habrá que darle una formación “cada vez más especializada”. “Necesitamos ser competitivos en el mercado laboral, dar una formación excelente, así como salarios acordes al nivel de formación que se les va a exigir y al acometimiento de la vida militar”, demandó López Calderón.
Habló también de concienciar a la sociedad española, “hoy más que nunca”, de que “el nuevo escenario estratégico no es ajeno a la vida cotidiana de nuestros ciudadanos”. Ese escenario, continuó el Jemad, “pone a España en el punto de mira de nuestros adversarios por el mero hecho de ser un país occidental democrático perteneciente a la Unión Europea y a la Alianza Atlántica”.
Además, constató que “el campo de batalla hoy ya no tiene límites debió a los nuevos armamentos existentes”, lo que significa que “no hay una retaguardia fuera del alcance de las armas en la que podamos vivir tranquilos”. Es decir, “en caso de un conflicto, estaríamos a distancia de enfrentamiento”.
El jefe del Estado Mayor de la Defensa remarcó que también, “sin duda, las empresas privadas tienen que jugar un rol fundamental en todos estos aspectos”. En este contexto, entró al trapo de la polémica que enfrenta a España e Israel, tras la congelación unilateral de contratos por parte de España con empresas israelíes, para afirmar que el material tecnológico que se adquiere a Israel “se puede comprar en otras partes del mundo”. López Calderón constató que “el gran problema” podría venir de aquel material que “ya está en marcha”, pero consideró que el Gobierno de España “tiene cierta flexibilidad”.
En cuanto a si se debe comprar o no material israelí, señaló que “es una cuestión de carácter político que no afecta a las Fuerzas Armadas”, por lo que “es una decisión del Gobierno y no tengo nada que decir”. Por último, el Jemad incidió en que “hay tecnologías como las israelíes en otras partes del mundo”, por lo que “habría que reconducir hacia otros sitios”.



