El Informe Anual de Seguridad Nacional 2024, aprobado por el Consejo de Seguridad Nacional el 24 de abril de 2025, ofrece una radiografía exhaustiva del nuevo contexto de amenazas al que se enfrenta España. El documento, elaborado bajo la Estrategia de Seguridad Nacional 2021, identifica dieciséis riesgos y amenazas que marcan la agenda estratégica del país. Entre ellos, destacan con intensidad creciente la vulnerabilidad del ciberespacio, las campañas de desinformación, los flujos migratorios irregulares, la tensión geopolítica internacional y la inestabilidad económica y financiera
El informe describe un entorno global caracterizado por una rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China, un deterioro de la seguridad en el Indo-Pacífico y una persistente inestabilidad en Europa del Este y Oriente Próximo. La guerra en Ucrania y el conflicto entre Israel y Hamás han sido los principales focos de tensión durante 2024. La caída del régimen de Al-Assad en Siria y la expansión de la violencia en el Sahel completan un panorama donde la seguridad internacional se muestra más frágil que nunca.
En el ámbito interno, el informe subraya el refuerzo de la protección de infraestructuras críticas y la necesidad de aumentar la resiliencia del país frente a amenazas híbridas. En este contexto, el ciberespacio aparece como el principal campo de batalla invisible del siglo XXI. Según el análisis, los ataques de grupos APT (Amenazas Persistentes Avanzadas) se han vuelto más sofisticados y difíciles de atribuir. Los ciberdelincuentes tradicionales han pasado de buscar beneficios económicos a ser instrumentalizados por Estados con fines de espionaje, sabotaje y manipulación informativa
La inteligencia artificial generativa emerge como un nuevo vector de riesgo. El documento advierte de su capacidad para crear contenidos falsos —texto, audio e imagen— que alimentan las campañas de desinformación y erosionan la confianza social. El Instituto de Filosofía del CSIC y el Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial estudian el impacto ético y psicológico de este fenómeno, mientras el INCIBE ha lanzado campañas para sensibilizar a la ciudadanía y promover el pensamiento crítico frente a los bulos digitales.
España, no obstante, obtiene un resultado destacado en el Índice Global de Ciberseguridad 2024 de la UIT, donde figura en el nivel más alto de compromiso mundial. La aprobación del Real Decreto 443/2024 sobre comunicaciones 5G y el desarrollo del proyecto de Red Nacional de Centros de Operaciones de Ciberseguridad (SOC) sitúan al país en la vanguardia europea en materia de protección digital. Además, la UE avanza hacia la criptografía postcuántica para hacer frente a las amenazas emergentes derivadas de la computación cuántica
En el plano económico y social, la inestabilidad financiera global, la dependencia energética y la presión migratoria siguen siendo focos de preocupación. El informe destaca el repunte de llegadas irregulares por vía marítima —especialmente en Canarias— y la creciente tensión derivada del cambio climático, que afecta a la disponibilidad de agua y a los sectores agrícola y pesquero.
En este sentido, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC) son instrumentos clave para reducir la vulnerabilidad energética y ambiental, fijando metas de reducción de emisiones y dependencia del 50% para 2030
El análisis de riesgos 2024/25, realizado con la participación de 408 expertos y la Oficina Nacional de Asesoramiento Científico, confirma la preeminencia de las ciberamenazas y la desinformación como los principales peligros para España. La encuesta refleja también un creciente pesimismo de cara a 2035, con un 77% de los participantes previendo un escenario internacional dominado por la fragmentación, la competencia tecnológica y la degradación medioambiental.
El informe cierra con una llamada a fortalecer la cultura de seguridad nacional, entendida como un compromiso compartido entre administraciones, empresas y ciudadanía. En un escenario donde las fronteras entre lo físico y lo digital se desdibujan, España afronta el reto de proteger no solo sus infraestructuras, sino también su ecosistema informativo, su cohesión social y su autonomía tecnológica.
El Informe Anual de Seguridad Nacional 2024 dibuja, en definitiva, un mapa de riesgos que ya no responde al paradigma de amenazas clásicas, sino a un mosaico de vulnerabilidades interconectadas. La seguridad del futuro, concluye el documento, dependerá tanto de la capacidad tecnológica del Estado como de la fortaleza de su tejido social para resistir la desinformación, el miedo y la incertidumbre.
Los informes anuales de seguridad nacional se pueden consultar clicando aquí



