El exembajador de España en China Eugenio Bregolat, uno de los mayores expertos en el país asiático, está convencido de que la situación que le enfrenta a Taiwán desde hace décadas, país que anhela sumar al suyo, continuará del mismo modo durante otras tantas, pues si China entrara en guerra con Estados Unidos por este motivo, juzgó que la nación que dirige Xi Jinping “la podría perder”.
Bregolat, que desempeñó la responsabilidad diplomática en China en distintas etapas bajo los presidentes Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, sucesivamente, se pronunció así durante la conferencia ‘El auge de China y su impacto en el nuevo orden internacional’ que, convocada por Eurodefense-España, pronunció la tarde de este lunes en la sede de la CEOE.
Para Bregolat, si el milenario país “hiciera una guerra, la podría perder y eso sería el final del Partido Comunista de China, de su secretario general, de todo, porque la fuerza de China es la economía y la tecnología”.

En su opinión, Taiwán es el “problema más delicado” el de “más infinita complejidad” de la geopolítica mundial porque, advirtió, puede conducir a un “conflicto armado entre Estados Unidos y China. No obstante, expresó su convencimiento de que tal enfrentamiento no llegará a producirse en ese plano: “No creo que China invada Taiwán si no la provocan”, por ejemplo, porque el presidente de Taiwán “proclama la independencia o si convoca un referéndum de independencia china por su propia legislación”.
En este hipotético caso, China poco menos que se vería obligada a invadir Taiwán, “actuaría militarmente”, pero “lo más probable, creo yo”, agregó, “es que eso no pase por razones bastante simples”. Y alguna de ellas es que si Taiwán fuera invadida “habría unas sanciones contra China que serían como las que se han impuesto a Rusia o más”. También se le cortaría el Estrecho de Taiwán.
“China sabe muy bien”, explicó el diplomático, que “su poder es la economía y la tecnología, y que dentro de veinte años si sigue progresando económica y tecnológicamente, el tema de Taiwán, tanto en China como en Estados Unidos, incluso en el propio Taiwán se verá de manera diferente a cómo se ve hoy”.

Aunque indicó desconocer, obviamente, lo que pasa por la cabeza de Xi Jinping, “lo más probable es que lo que hemos visto las últimas décadas lo sigamos viendo durante bastante tiempo”. Lo normal es que Taiwán mantenga “esa especie de independencia de facto” y para que eso siga siendo así, admitió, los tres implicados, EE.UU., China y Taiwán “tienen que hilar muy fino y evitar errores y provocaciones”.
“Esperemos en definitiva”, deseó el veterano exembajador español en aquel país, que “en EE.UU. se imponga ese pensamiento trumpista de que ‘entre yo y Xi Jinping podemos arreglar todos los problemas del mundo’ lo cual en gran medida es verdad”, concluyó.



