Los siete años de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (conocido como ZP) entre 2004 y 2011 fueron, en resumen, un desastre completo. Durante este período se promulgaron leyes como la Ley 1/2004 del 28 de diciembre, que estableció las desigualdades ante la ley entre hombres y mujeres. Además, se adoptaron decisiones polémicas como la legalización del matrimonio homosexual, que algunos consideran un disparate desde el punto de vista etimológico, ya que conceptualmente el matrimonio entre personas del mismo sexo es metafísicamente imposible. A pesar de esto, la ley estableció el sin sentido semántico de llamar matrimonio a estas uniones.
ZP legalizó a los partidos proetarras que habían sido ilegalizados por el Gobierno Aznar el 27 de marzo de 2003. Así figura en las actas de sus negociaciones con ETA en 2006. Anteriormente, en 2004, José Luis Carod Rovira, de ERC y “conseller en cap” del Gobierno de la Generalidad de Cataluña, había pactado en Perpignan (Francia) para que ETA no atentara en Cataluña. ETA siguió atentando en el resto de España hasta el fin de su actividad.
El desempleo alcanzó niveles alarmantes, superando ampliamente el 20% de la población activa, y la deuda pública aumentó en 350.000 millones de euros. Se realizaron modificaciones en los estatutos de autonomía que alimentaron los intentos separatistas en Cataluña en 2014 y 2017. La economía española sufrió un descalabro sin precedentes, al igual que la infraestructura y las comunicaciones del país. Zapatero decidió cancelar el Plan Hidrológico Nacional, que habría desviado millones de metros cúbicos de agua excedente del río Ebro para reabastecer las cuencas del Levante español en lugar de desperdiciarla en el mar.
Además, se reveló que el gobierno catalán cobraba comisiones ilegales de al menos el 3% para cualquier inversión pública, según una acalorada discusión en el Parlamento catalán entre Pascual Maragall y Artur Mas, líderes del Partido Socialista de Cataluña (PSC) y Convergencia y Unión (CiU), respectivamente. No se puede olvidar que Zapatero estuvo negociando en secreto con ETA desde el año 2000, a la vez que firmaba públicamente el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo con el Partido Popular (PP). Esta gestión del gobierno de Zapatero y su partido, el PSOE, ha dejado mucho que desear para el pueblo español.
Tras la derrota del PSOE en las elecciones generales de 2011, Mariano Rajoy Brey asumió la presidencia del gobierno por el Partido Popular (PP), con un programa electoral que recibió casi 11 millones de votos, la cifra más alta en la historia del partido. Sin embargo, una vez en el poder, Rajoy pareció olvidar por completo su programa electoral al aumentar la presión fiscal, dejando perplejos incluso a los miembros de Izquierda Unida, herederos del PCE y otras minorías de izquierda en España.
A pesar de contar con una mayoría de 185 diputados, que le otorgaban un poder casi absoluto para desmantelar el legado de su predecesor, no tomó acciones significativas y avaló las políticas de su antecesor. En un momento crítico, en 2014, Cataluña intentó celebrar un referéndum de independencia, y el 1 de octubre de 2017 tuvo lugar otro referéndum ilegal en el que el presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, declaró la independencia catalana, aunque la dejó en suspenso y posteriormente huyó a Bélgica, donde permanece impune.
Ante esta situación, Rajoy invocó el artículo 155 de la Constitución Española de 1978 el 27 de octubre de 2017 para intervenir la Generalitat, una medida que estuvo en vigor hasta el 2 de junio de 2018. Posteriormente, Rajoy fue destituido como Presidente del Gobierno por una moción de censura que llevó al poder a su sucesor del PSOE, Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Y hablando de nuevo de la deuda pública, el gobierno Rajoy incrementó la misma en 440.000 millones de euros.
Desde el 1 de Junio de 2018 es presidente del Gobierno de España el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, nacido el 29 de febrero de 1972. Su acceso al cargo se produjo tras una moción de censura al gobierno de Mariano Rajoy Brey, del PP. Sus sucesivos gobiernos hasta la fecha han sido conformados por coaliciones de izquierda, nacionalistas separatistas y partidos herederos del denominado entorno etarra.
Todo el período de este gobierno ha venido caracterizado por escándalos políticos, asalto a las instituciones, corrupción y actos ilegales como la reclusión de los españoles en su casa durante 3 meses en el período que fuimos afectados por la pandemia COVID19. Así lo declaró una sentencia del Tribunal Constitucional.
Recientemente hemos sabido que todo lo relacionado con mascarillas y material sanitario de esta época fue aprovechado por el Gobierno para monopolizar su tráfico y todo el período está sometido a investigación judicial por presuntos distintos fraudes y escándalos en la adquisición del mismo, por valor de miles de millones de euros.
También la figura de la esposa del presidente, María Begoña Gómez Fernández, está siendo sometida a escrutinio por presunto tráfico de influencias con graves repercusiones económicas; y el hermano del presidente David Sánchez, conocido como David Azagra, también está siendo observado por los medios por sus ingresos de origen público, su residencia en Portugal, la posesión de un piso en San Petersburgo y la acumulación de patrimonio, superior supuestamente a 2 millones de euros.
Durante la etapa del Gobierno Sánchez han sido indultados los políticos condenados por los sucesos del golpe de Estado de 1 de octubre de 2017, en el que Cataluña hizo su declaración unilateral de independencia y recientemente este gobierno está empeñado en sacar adelante una Ley de Amnistía para eliminar los delitos, incluso económicos y de supuesto terrorismo y colaboración con potencia extranjera, de políticos separatistas que aún no han sido juzgados.
Como síntesis del rápido examen de legitimidades del poder en España y distintos gobiernos de la democracia desde el cambio de régimen auspiciado por la Constitución Española de 1978, podemos resumir lo siguiente:
El Gobierno González 1982-1996 protagoniza innumerables casos de corrupción, crimen de Estado (creación de los GAL) y asalto a otros poderes del Estado, caso del Poder Judicial mediante el cambio de elección de su Consejo en 1985. También comienza a ejercer un poder omnímodo sobre medios de comunicación y opinión pública mediante el monopolio de la televisión, la radio y la prensa (Grupo Prisa, PRISOE según término acuñado por la opinión pública), la creación de versiones falsificadas del día a día de la vida nacional, a merced de todo el arsenal informativo subvencionado por el poder y la creación de “chiringuitos” clientelares de todo tipo en municipios y comunidades autónomas.
El Gobierno Aznar 1996-2004 ratifica el sistema de “capitalismo de amiguetes” iniciado en el período anterior con la expropiación del Grupo Rumasa en 1984 por el PSOE de González, mediante la privatización de innumerables compañías de ámbito nacional, a precios de saldo o colocando a los dichos “amiguetes” en puestos relevantes, resultando de este período innumerables escándalos sustanciados en épocas posteriores. Entre Rumasa y las posteriores privatizaciones de empresas, ambos partidos han actuado igual. Casos como Blesa, Rodrigo Rato, Bárcenas, Gürtel, etc. pertenecen a la era PP. Además, Aznar no hizo nada contra la versiones falsificadas de la historia, pues antes al contrario las apoyó con su declaración de 20 de noviembre de 2002, descalificando el franquismo y alabando la gestión de Manuel Azaña. Permitió que se consolidase el monopolio de la radio no haciendo cumplir sentencias del Constitucional, e intentó que el Grupo PRISA fuese favorable a sus intereses políticos y electorales; para lo cual no promovió ningún grupo fuerte de signo contrario al de PRISA. Su gestión del 11M fue nefasta y quedó como el presidente que nos metió en la segunda guerra de Irak de 2003, algo que en verdad nunca sucedió.
ZP no solo deshizo el Plan Hidrológico Nacional. Negoció con ETA desde antes de llegar al gobierno, impulsó la ley 1/2004 de 28 de diciembre que consagra la desigualdad de derechos entre hombres y mujeres (llamada Ley de Violencia Doméstica), llevó al país a tasas de paro desconocidas (más del 20%), legalizó de facto a los herederos de ETA ilegalizados por el gobierno Aznar y propició los llamados estatutos de segunda generación, que abundaban sobremanera en el concepto de nacionalidades (otra de las graves fallas de la Constitución de 1978) y que ha exacerbado hasta límites los separatismos, llevando a los sucesos de 2014 y 2017 en Cataluña.
Por su parte, Mariano Rajoy Brey no hizo nada para modificar las nuevas realidades legisladas o impulsadas por ZP, subió los impuestos hasta límites asfixiantes, aceptó y heredó los acuerdos de ZP con el mundo etarra/proetarra y en octubre de 2013 el paro alcanzó en España tasas del 26%, récord en nuestra reciente historia. Aplicó el artículo 155 de la Constitución para detener la situación creada en Cataluña (ello debido al resonante discurso de S.M. Don Felipe VI el 3 de octubre de 2017, pues hasta ese momento el Gobierno de la nación permaneció ajeno a los sucesos del día 1) de modo tan laxo que en cuanto perdió la moción de censura, el artículo 155 decayó y hemos vuelto al punto de partida en lo referente al separatismo.
Y el gobierno de Sánchez, además de atropellar derechos ciudadanos durante la pandemia COVID 19 y de protagonizar los escándalos de supuesta corrupción y tráfico de influencias en curso, ha promulgado la Ley de Amnistía que según las encuestas rechazan una amplia mayoría de españoles y ha conformado un gobierno de retales que incluye a todos los partidos que quieren deshacer España como si se tratase de los Balcanes. Recientemente ha protagonizado una espantada de 5 días llamados de reflexión (a causa de los escándalos protagonizados por su señora esposa, en curso de investigación por la justicia) con el objeto de hacernos saber a los “súbditos” si se marcha o se queda. Esperpento que se ha saldado con una brecha internacional para su persona y su imagen, siendo duramente criticado por las asociaciones de periodismo de todo el mundo, por su intento de poner la mordaza a los medios no afines. Además, sigue empeñado en modificar las mayorías del Parlamento necesarias para configurar a gusto del gobierno la composición del Consejo General del Poder Judicial. De este modo, Legislativo, Ejecutivo y Judicial quedarían en sus mano, conformándose su persona como un moderno dictador de corte bolivariano que se hace con todo el poder sin disparar un solo cohete.
El presente relato compuesto por tres artículos publicados sucesivamente tiene por objeto hacer consciente al lector avisado de que la política española desde 1982 sigue un patrón sin solución de continuidad, como un tornillo sin fin, con el objeto de vaciar de contenido el texto constitucional y consolidar un régimen de saqueo de las arcas, estafa y aprovechamiento interminable de los recursos privados a través de los impuestos, conculcación de derechos individuales y aparición de imposiciones educativas, ideológicas (pensamiento único) y lingüísticas, pensamiento “woke” y agendas 2030 y 2050, creación de redes clientelares (la corrupción que vemos en los medios es solo la punta del iceberg, la verdadera corrupción se perpetra mediante la creación de redes y chiringuitos en las administraciones públicas y en torno a los partidos políticos, especialmente PP y PSOE y, naturalmente, separatistas establecidos desde hace muchísimos años en sus respectivas comunidades autónomas) y el incremento interminable de la deuda pública, no sujeta a control, y con pagos que ascienden a 600.000 millones de euros en intereses durante los últimos 30 años.
El resultado es la carestía de la vida, debilitamiento de la clase media, estancamiento del crecimiento económico real y endurecimiento de las condiciones generales de ascenso social, al actuar el nepotismo y la discrecionalidad como vías exclusivas de promoción económica y social. Nuestra deuda está próxima a 1,7 billones de euros y subiendo. Y sin nadie que le ponga coto o haga un plan de reducción para el futuro. La desigualdad de los ciudadanos ante la ley y la compartimentación en 17 taifas lo propician sobremanera. La promoción de la igualdad de oportunidades consagrada en la Constitución está, pues, en suspenso. Sine die.
Por A.M. Sánchez, psicólogo licenciado por la UNED, políglota y observador políticamente incorrecto durante los últimos 50 años
Agradecimientos por sus valiosos aportes a:
1931 Curzio Malaparte, “Técnica del Golpe de Estado”.
1948 George Orwell, “1984”.
1977 Niceto Alcalá-Zamora, “Mis Memorias”
2022 Javier García Isac, “Historia Criminal del Partido Socialista”



