El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, afirmó esta tarde que “hablar de causas” del accidente ferroviario en Adamuz “es precipitado” y, a su juicio, “poco respetuoso con las víctimas”, de modo que recordó que los procesos de investigación precisan de un tiempo y de la verificación necesaria para que la autoridad judicial pueda determinar en un sentido u otro.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comparecido esta tarde en una rueda de prensa extraordinaria en la sede de la Guardia Civil para informar sobre la evolución de la tragedia ferroviaria ocurrida el pasado domingo en Adamuz (Córdoba), donde el descarrilamiento de un tren de alta velocidad de la compañía Iryo y su colisión con un tren Alvia ha dejado al menos 45 víctimas mortales y decenas de heridos.
La comparecencia se celebró acompañado por el coronel jefe del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, Fernando Domínguez, ante un gran despliegue de medios en la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid. El objetivo principal fue rendir cuentas a la ciudadanía y a los medios sobre los avances en la investigación y las labores de búsqueda y asistencia tras el siniestro.
Balance actualizado y primera fase de investigación
Grande-Marlaska abrió su intervención poniendo en valor el trabajo conjunto de la Guardia Civil, los equipos de búsqueda y las unidades especializadas que han trabajado ininterrumpidamente durante los últimos días. Informó de que las labores de inspección ocular en el lugar del accidente han concluido y que se ha entregado un primer atestado al juzgado de instrucción número 2 de Montoro (Córdoba), encargado de la instrucción judicial del caso. Este primer informe recoge las primeras diligencias practicadas, declaraciones y evidencias recogidas en el lugar del siniestro para facilitar la investigación penal.

El ministro destacó que la Guardia Civil había ampliado el perímetro de búsqueda incluyendo agentes a pie, equipos caninos y apoyo aéreo, con resultados que han permitido localizar este jueves los cuerpos de los dos últimos desaparecidos dentro de uno de los vagones del tren Alvia, con lo que la cifra oficial de víctimas mortales asciende a 45 personas, un número que coincide con el total de denuncias por desaparición registradas tras el accidente.
Así que solo quedarían por identificar los cuerpos hallados esta tarde. En total sumaría estas 45 víctimas mortales, de las 40 son de nacionalidad española y 3 extranjera, todas ellas mujeres, de Rusia, Alemania y Marruecos. Del total de víctimas mortales identificadas, 22 son hombres (un menor entre ellos) y 21 mujeres, a la espera de resolver la identificación de los cadáveres hallados este jueves, que lo fueron en el segundo coche del tren Alvia.
Durante su intervención, Marlaska insistió en reconocer el “extraordinario esfuerzo colectivo” de los agentes del Instituto Armado y de los equipos de emergencia, así como de los forenses y técnicos que trabajan en las áreas de identificación, asegurando que no se escatimarán recursos ni tiempo para completar las investigaciones y prestar apoyo a las familias afectadas.
El ministro también confirmó que las oficinas de atención a familiares siguen operativas en varias ciudades —Madrid, Málaga, Córdoba, Huelva y Sevilla— para facilitar la recogida de muestras de ADN, la recogida de información sobre desaparecidos y la coordinación con los servicios forenses encargados de la identificación de víctimas.
Cautela sobre las causas y la investigación en curso
En cuanto a las posibles causas del siniestro, Marlaska y el coronel Domínguez insistieron en extremar la cautela. Aunque se ha recabado un volumen considerable de información y pruebas, ninguna hipótesis ha sido descartada y no se ha establecido aún una causa definitiva para el accidente. Este atestado inicial se remite a los investigadores con el objetivo de que tanto la investigación judicial como la de organismos técnicos especializados —como la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF)— puedan avanzar de manera conjunta y rigurosa, sin precipitar conclusiones.
Marlaska subrayó que “hablar de causas es precipitado y poco respetuoso con las víctimas”, y que la complejidad del caso requiere un análisis exhaustivo de todos los factores posibles, desde la infraestructura y el material rodante hasta las condiciones de explotación y seguridad que concurrían en ese tramo ferroviario, antes de emitir juicios definitivos.

Contexto de la tragedia y cifras actualizadas
El accidente de Adamuz, ocurrido el pasado 18 de enero cuando el tren Iryo 6189, que cubría la ruta Málaga-Madrid, descarriló y posteriormente colisionó con el tren Renfe Alvia 2384 en sentido Huelva, ha sido catalogado como uno de los peores siniestros ferroviarios en España de la última década.
Desde el momento del choque, los equipos de emergencia han trabajado en condiciones complejas para rescatar víctimas, estabilizar heridos y garantizar la seguridad del área, con el apoyo de maquinaria pesada para retirar los vagones más dañados sin entorpecer las labores de investigación.
Ayer mismo, las autoridades forenses finalizaron las autopsias de los 43 cuerpos hasta entonces recuperados, mientras que la Guardia Civil sigue trabajando para completar la identificación y la extracción de restos en el lugar, donde aún se mantienen restricciones importantes debido a la investigación judicial en curso.
Marlaska concluyó su comparecencia enviando un mensaje de solidaridad y compromiso con las familias de las víctimas, asegurando que se mantendrá un “acompañamiento permanente” y que las investigaciones —tanto judiciales como técnicas— se realizarán con transparencia y rigor. Asimismo, pidió confianza en las instituciones y en el sistema ferroviario, defendiendo que la prioridad es esclarecer lo ocurrido sin caer en especulaciones prematuras.



