El rey de Marruecos, Mohammed VI, en un discurso dirigido a la nación la pasada noche, tras el refrendo por parte del Consejo de Seguridad de la ONU de su propuesta de autonomía para la antigua provincia española del Sáhara Occidental, mostró su deseo de restablecer la relación con Argelia, al tiempo que invitó a los refugiados en Tinduf a asumir su marroquinidad como ciudadanos.
“Hacemos un sincero llamamiento a nuestros hermanos de los campamentos de Tinduf”, afirmó el monarca, “para que aprovechen esta oportunidad histórica de reunirse con sus familias y disfrutar de la oportunidad que ofrece la Iniciativa de Autonomía para contribuir a la gestión de los asuntos locales, al desarrollo de su patria y a la construcción de su futuro, en el seno de un Marruecos unido”.
Al respecto, afirmó “solemnemente” que, “siendo todos los marroquíes iguales, no hay diferencia entre las personas que regresaron de los campamentos de Tinduf y sus hermanos asentados en el resto del territorio nacional”.
En este marco, invitó al que llamó su “hermano”, el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, a un “diálogo fraternal sincero entre Marruecos y Argelia para que, superadas nuestras diferencias, podamos sentar las bases de nuevas relaciones basadas en la confianza, la fraternidad y la buena vecindad”.
Aprovechó la ocasión Mohammed VI para reiterar su “compromiso de seguir trabajando para el resurgimiento de la Unión del Magreb, basada en el respeto mutuo, la cooperación y la complementariedad entre sus cinco estados miembros”.
Destacó el monarca marroquí que después de cincuenta años de “sacrificios”, con la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU, “abrimos un nuevo capítulo victorioso en el proceso de consagración de la identidad marroquí del Sáhara, destinado a cerrar definitivamente el caso de este conflicto artificial, mediante una solución consensuada basada en la Iniciativa de Autonomía”.
“Es un verdadero motivo de orgullo”, celebró, “que este cambio histórico se produzca en un momento en que se conmemoran respectivamente el quincuagésimo y el septuagésimo aniversario de la Marcha Verde (contra España, en los estertores del régimen franquista) y la Independencia de Marruecos”.
La Marcha Verde fue alentada por Estados Unidos y Francia, conscientes de que preferían un Sáhara en manos de Marruecos que de Argelia, un país que en aquella época orbitaba en torno a las simpatías de la antigua Unión Soviética.
El rey de Marruecos subrayó en su discurso anoche que su país vive un “momento crucial y un punto de inflexión decisivo en la historia del Marruecos moderno: a partir de ahora, habrá un antes y un después del 31 de octubre de 2025”, enfatizó, al tiempo que deseó que “ha llegado el momento de un Marruecos unido que se extienda desde Tánger hasta Lagouira: un Marruecos cuyos derechos nadie se atreverá a infringir, ni cuyas fronteras históricas nadie se atreverá a transgredir”.
Las cifras le avalan. A día de hoy, dos tercios de los Estados miembros de las Naciones Unidas consideran ahora que la Iniciativa de Autonomía es el “único marco válido” para lograr una solución a este conflicto que enfrenta a Marruecos con el ejército del Frente Polisario y Argelia.
Agradecimiento a España
Además, aprovechó la ocasión para agradecer que importantes potencias económicas, “como Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia, España y la Unión Europea” decidieran fomentar la inversión en estas provincias y promover el comercio con ellas.
Con este activo, dijo, estas provincias pueden ahora consolidarse en su entorno regional, incluyendo la región del Sahel y el Sáhara, como un centro de desarrollo y estabilidad y un eje central de la actividad económica.
Tras anunciar que actualizará su propuesta de autonomía para la región, insistió en “nuestro agradecimiento a todos los países que, mediante sus posiciones constructivas y sus esfuerzos sostenidos en favor de la justicia y la legitimidad, han contribuido a la llegada de este cambio”. En este punto, hizo una “mención especial” a los Estados Unidos de América, “bajo el liderazgo de nuestro amigo, Su Excelencia el presidente Donald Trump, cuyos esfuerzos han allanado el camino para una solución definitiva a este conflicto”.
Pero también “a nuestros amigos de Gran Bretaña y España, y especialmente de Francia, cuyos esfuerzos contribuyeron a que este proceso pacífico llegara a buen término”.




Marruecos se salió con la suya, con el apoyo, principalmente, de EEUU. Veremos cómo reacciona Argelia.