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miércoles, julio 29, 2026

Las otras guerras olvidadas del mundo (II)

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Antonio Miguel Sánchez
Antonio Miguel Sánchez
Psicólogo licenciado por la UNED, políglota y observador políticamente incorrecto durante los últimos 50 años

Si excluimos los conflictos más mediáticos, los que salen todos los días en las noticias, como son la guerra de Ucrania (1) y la limpieza que hace Israel en Gaza contra Hamás (2), existen otros 40 o más focos de violencia armada en el mundo, que siguen activos. Naturalmente son, o bien conflictos locales, o se trata de guerras muy largas contra grupos terroristas, narcotraficantes, de tráfico de personas, etc.

Ambos conflictos mencionados (1) y (2) conllevan crisis humanitarias muy significativas, pues más de 8 millones de personas han salido de Ucrania, y Gaza, con más de 2 millones de civiles prisioneros de Hamás y un ejército activo (Israel), invadiendo y atacando cada punto significativo de la franja, ha originado una lista inacabable de víctimas, muchas de ellas utilizadas como escudos humanos por los terroristas. Otras por daños colaterales inevitables a la acción militar.

En esta serie, iniciada la semana pasada, reseñamos conflictos activos por el mundo, una lista significativa aunque no excluyente. A lo largo de 3 artículos sucesivos -este es el segundo- les iremos desgranando qué está ocurriendo en nuestro pequeño planeta en 2025. La mayoría son situaciones enquistadas que vienen de muchos años atrás. Retomamos el listado:

16. Conflicto en Cisjordania: Persisten los enfrentamientos entre Israel y grupos palestinos.

El conflicto en Cisjordania sigue siendo una fuente de tensiones graves entre Israel y los grupos palestinos. Desde 1967, Israel ha ocupado Cisjordania, lo que ha llevado a enfrentamientos continuos y una situación de alta militarización. En los últimos meses, la violencia ha aumentado significativamente, con incursiones militares israelíes y enfrentamientos diarios que han dejado cientos de muertos y heridos.

Las políticas de demolición de viviendas por parte de Israel, como represalia contra palestinos acusados de ataques, han sido denunciadas como castigos colectivos. Además, las restricciones de movimiento y el bloqueo económico han exacerbado las condiciones de vida en la región.

Por otro lado, los palestinos han organizado huelgas y manifestaciones para protestar contra lo que consideran una ocupación injusta y violaciones de derechos humanos. La comunidad internacional ha instado a ambas partes a buscar soluciones pacíficas, pero las tensiones políticas y territoriales siguen siendo un obstáculo importante.

17. Conflicto en Georgia: Tensiones en las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur.

El conflicto en Georgia, particularmente en las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur, sigue siendo una fuente de tensiones geopolíticas. Estas regiones, aunque oficialmente forman parte de Georgia, son independientes de facto desde principios de los años 90, gracias al apoyo de Rusia. Moscú ha utilizado su influencia en estas áreas para mantener su control estratégico en el Cáucaso y debilitar a Georgia, especialmente después de que este país expresara su interés en unirse a la OTAN y la Unión Europea.

Por Ssolbergj, flrn, Wadim – Trabajo propio, basado en: Georgia, Ossetia, Russia and Abkhazia.svg de Ssolbergj, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=15833766

En 2008, el conflicto escaló cuando Rusia intervino militarmente tras enfrentamientos entre las fuerzas georgianas y separatistas en Osetia del Sur. Desde entonces, Rusia ha reconocido la independencia de ambas regiones, aunque la mayoría de la comunidad internacional no lo ha hecho. Actualmente, Abjasia y Osetia del Sur dependen económicamente de Rusia y albergan bases militares rusas, lo que refuerza la presencia de Moscú en la región.

En 2025, las tensiones persisten, con acusaciones de que Occidente intenta desestabilizar la región para abrir un «segundo frente» contra Rusia en el contexto de la guerra en Ucrania. Además, las relaciones entre Georgia y estas regiones separatistas siguen siendo prácticamente inexistentes, y los intentos de mediación internacional han tenido poco éxito.

18. Conflicto en Haití: Violencia relacionada con pandillas y crisis política.

La situación en Haití es extremadamente crítica debido a la violencia relacionada con pandillas y la crisis política. Actualmente, se estima que hasta el 85% de Puerto Príncipe, la capital del país, está bajo el control de grupos armados. Desde el asesinato del expresidente Jovenel Moïse en 2021, Haití ha enfrentado una crisis multidimensional que incluye el colapso del gobierno, inseguridad generalizada y una grave crisis humanitaria.

En lo que va de 2025, más de 5.600 personas han muerto debido a la violencia, y 40.000 niños han sido desplazados. Además, la violencia sexual ha aumentado en un 1000%, según informes de Naciones Unidas. La Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), liderada por Kenia, ha intentado estabilizar la situación, pero solo cuenta con el 38.8% de los efectivos prometidos, lo que limita su eficacia.

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La crisis ha llevado a un millón de desplazados internos y ha afectado gravemente el acceso a servicios básicos como agua potable y atención médica. Haití sigue siendo uno de los países más pobres y vulnerables del hemisferio occidental, y la comunidad internacional enfrenta grandes desafíos para brindar apoyo efectivo.

19. Conflicto en Irak: Persisten tensiones con grupos extremistas como el Estado Islámico.

El conflicto en Irak ha evolucionado significativamente en los últimos años. En febrero de 2025, el primer ministro iraquí, Mohammed Shia’ Al Sudani, anunció el fin de la coalición internacional liderada por Estados Unidos contra el Estado Islámico (ISIS). Este cambio marca una transición hacia relaciones bilaterales de seguridad con los países miembros de la coalición.

Aunque el Estado Islámico ya no controla grandes territorios como lo hizo en su apogeo en 2014, sigue siendo una amenaza en algunas áreas del norte de Irak, como Erbil. La presencia de células extremistas y los desafíos de seguridad continúan siendo un problema para el gobierno iraquí, que busca fortalecer su estabilidad interna y regional.

No hay que olvidar que Rusia disponía de bases en el territorio (una naval y otra aérea) pero no parece que esté teniendo mucho éxito con el nuevo gobierno para mantenerlas. Rusia está en retirada en este país, y eso le organiza graves problemas operativos y de imagen.

20. Conflicto en Irán: Protestas y enfrentamientos internos relacionados con cuestiones políticas y sociales.

El conflicto en Irán está marcado por tensiones internas relacionadas con cuestiones políticas, sociales y económicas. En los últimos años, las protestas han aumentado debido a la insatisfacción con el gobierno, la corrupción, la represión de derechos humanos y las dificultades económicas agravadas por las sanciones internacionales.

En 2025, las tensiones se han intensificado debido a la presión internacional sobre el programa nuclear de Irán. Estados Unidos e Israel han expresado preocupaciones sobre el avance de este programa, lo que ha llevado a amenazas de sanciones más estrictas y posibles acciones militares. Internamente, las protestas han continuado, con ciudadanos exigiendo reformas políticas y económicas, así como mayores libertades civiles.

El gobierno iraní ha respondido con medidas represivas, incluyendo arrestos masivos y restricciones a la libertad de expresión. A pesar de esto, las manifestaciones reflejan un descontento profundo y una demanda de cambio por parte de la población.

La agenda de USA e Israel contra Irán viene marcada por las posibles capacidades nucleares de Irán y por el apoyo sistemático persa a todos los enemigos de USA e Israel en la región. Cuestión candente que nos puede dar algunas sorpresas durante la actual presidencia Trump.

21. Conflicto en el Líbano: Crisis política y económica con tensiones internas y enfrentamientos relacionados con grupos armados.

El Líbano enfrenta una crisis multifacética que combina tensiones políticas, económicas y sociales, agravadas por enfrentamientos relacionados con grupos armados como Hezbolá. Desde el asesinato del primer ministro Rafik Hariri en 2005, el país ha experimentado una polarización política significativa, con divisiones entre facciones pro-occidentales y pro-iraníes.

En los últimos años, la situación económica ha empeorado drásticamente. La libra libanesa ha perdido casi todo su valor frente al dólar, y más del 50% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. La hiperinflación y la falta de acceso a servicios básicos como electricidad y agua han generado protestas masivas.

Además, los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá han intensificado la inseguridad en el sur del país. Aunque se han alcanzado acuerdos de alto el fuego, las tensiones persisten, y la reconstrucción de las áreas afectadas por los bombardeos sigue siendo un desafío importante.

La comunidad internacional ha instado al Líbano a implementar reformas políticas y económicas para estabilizar el país, pero las divisiones internas y la corrupción han dificultado el progreso. Las acciones en el Sur de Líbano por parte de Israel vendrán condicionadas por los movimientos en la zona de grupos que atenten contra la seguridad del Estado hebreo.

22. Conflicto en Libia: Persisten las tensiones entre facciones rivales tras la caída de Gadafi.

El conflicto en Libia sigue siendo una situación compleja y volátil en 2025, más de una década después de la caída de Muamar el Gadafi en 2011. El país continúa dividido entre dos gobiernos rivales: uno en Trípoli, en el oeste, respaldado por la ONU y países como Turquía, y otro en Bengasi, en el este, apoyado por Egipto, Rusia y otros actores regionales.

Por U.S. Navy photo by Mass Communication Specialist 2nd Class Jesse B. Awalt/Released – Esta imagen ha sido publicada por la Marina de Guerra de Estados Unidos con el número 090202-N-0506A-402.

A pesar de los esfuerzos internacionales, como los Acuerdos de Sjirat en 2015 y las conversaciones de Bouznika en 2024, no se ha logrado una solución política duradera. Las tensiones entre las facciones rivales se agravan por la presencia de grupos armados y la influencia de potencias extranjeras que buscan controlar los recursos petroleros del país.

Además, Libia enfrenta desafíos humanitarios significativos, con miles de desplazados internos y una economía debilitada. La migración a través del Mediterráneo, utilizando a Libia como punto de tránsito, sigue siendo un tema crítico para Europa.

23. Conflicto en Malí: Violencia entre el gobierno, grupos separatistas y extremistas.

La situación en Malí sigue siendo extremadamente compleja y preocupante. El país enfrenta un conflicto multifacético que involucra al gobierno, grupos separatistas y extremistas. Aquí tienes un resumen de los aspectos más destacados:

    1. Violencia en el norte: En la región de Ménaka, los enfrentamientos entre el Estado Islámico en el Gran Sáhara (EIGS) y otros grupos armados, como el Movimiento para la Salvación del Azawad (MSA) y el Grupo de Autodefensa Tuareg Imghad y Aliados (GATIA), han provocado desplazamientos masivos y crímenes de guerra, como ataques deliberados contra civiles.
    2. Estancamiento político: El proceso de paz y la transición política están bloqueados. La ONU ha señalado que no se han logrado avances significativos en la implementación del Acuerdo de Paz de 2015, lo que agrava la situación de inseguridad.
    3. Presencia de actores externos: El Grupo Wagner, una compañía de mercenarios rusa, ha estado operando en Malí, pero su efectividad y permanencia están siendo cuestionadas debido a los malos resultados en el campo de batalla y el aumento de la inseguridad.
    4. Impacto humanitario: Miles de civiles han sido desplazados, y la región enfrenta una crisis humanitaria severa debido a la destrucción de viviendas, el control de recursos como pozos de agua y el robo de ganado

24. Violencia en México: Relacionada con el narcotráfico y grupos armados.

La violencia en México sigue siendo alarmante, especialmente debido a la actividad de los cárteles de narcotráfico y grupos armados. En 2025, el país enfrenta una crisis de seguridad extrema, siendo clasificado como el cuarto país con el conflicto más severo del mundo.

Aquí algunos puntos clave:

  1. Conflictos entre cárteles: La lucha por el control territorial entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha intensificado la violencia en estados como Guanajuato, Michoacán y Zacatecas. Además, la fragmentación interna de los cárteles ha generado células más pequeñas y violentas.
  2. Impacto en la población: Miles de familias han sido desplazadas debido a la violencia, y México sigue siendo uno de los países más peligrosos para periodistas.
  3. Expansión internacional: Los cárteles han diversificado sus actividades, incluyendo minería ilegal, lavado de dinero y tráfico humano, extendiendo su influencia a nivel global.
  4. Respuesta gubernamental: La administración actual ha intensificado operativos en estados clave, pero la corrupción y la impunidad siguen siendo grandes obstáculos. No obstante, el gobierno está intentando cumplir sus objetivos con las demandas de la Administración Trump, que ha prometido subirle los aranceles si no controlan la inmigración ilegal y el tráfico de fentanilo hacia el Norte.

25. Conflicto en Mozambique (Cabo Delgado): Violencia relacionada con grupos extremistas en el norte del país.

El conflicto en Cabo Delgado, Mozambique, sigue siendo una crisis humanitaria y de seguridad significativa. Desde 2017, esta región rica en recursos naturales, como el gas, ha sido escenario de violencia extrema, principalmente atribuida al grupo extremista Ahlu Sunna Wal Jama’a (ASWJ), también conocido localmente como Al-Shabaab (sin relación con el grupo somalí del mismo nombre). Este grupo ha llevado a cabo ataques violentos, desplazando a miles de personas y causando una devastación generalizada.

La situación actual muestra que la violencia persiste, con más de 80.000 personas desplazadas solo en 2024. Las familias enfrentan condiciones extremas, como falta de alimentos, refugio y atención médica. Además, muchas personas sufren traumas psicológicos debido a la violencia que han presenciado o experimentado.

A pesar de los esfuerzos internacionales y la ayuda humanitaria, la región sigue enfrentando desafíos significativos. La combinación de pobreza, desigualdad y la llamada «maldición de los recursos» ha complicado aún más la situación.

26. Violencia en Myanmar: Enfrentamientos entre el ejército y grupos étnicos armados.

La situación en Myanmar sigue siendo crítica, con enfrentamientos intensificados entre el ejército y grupos étnicos armados. Desde el golpe militar de 2021, la violencia ha aumentado, afectando gravemente a la población civil. En 2024, se registraron más de 1.800 muertes de civiles, incluyendo mujeres y niños. Además, millones de personas han sido desplazadas, enfrentando condiciones extremas y falta de acceso a ayuda humanitaria.

El ejército ha llevado a cabo ataques indiscriminados, bombardeos y represalias contra comunidades civiles, lo que ha generado un sufrimiento masivo. Las regiones más afectadas incluyen los estados de Kayin, Kayah y Chin, así como las regiones de Magway y Sagaing. Es una crisis humanitaria que requiere atención urgente.

27. Conflicto en Nigeria: Violencia en el norte del país debido a Boko Haram y otros grupos armados.

La violencia en el norte de Nigeria sigue siendo devastadora, con Boko Haram y otros grupos armados causando estragos en la región. Desde su inicio en 2002, Boko Haram ha sido responsable de miles de muertes y millones de desplazamientos. En 2025, los ataques continúan, con comunidades enteras siendo blanco de secuestros, asesinatos y destrucción.

El estado de Borno, en particular, ha sido uno de los más afectados, con ataques recientes que han dejado decenas de muertos y heridos. Además, el conflicto ha generado una crisis humanitaria masiva, con más de dos millones de personas desplazadas y enfrentando condiciones extremas.

La situación es compleja, con factores económicos, políticos y sociales que alimentan la violencia.

28. Conflicto en Pakistán: Enfrentamientos con grupos extremistas y tensiones políticas internas.

Pakistán enfrenta una combinación de desafíos internos y externos que han intensificado su inestabilidad. En el ámbito político, las tensiones han aumentado tras las elecciones de 2024, marcadas por denuncias de fraude y protestas masivas en apoyo al ex primer ministro Imran Khan. Su encarcelamiento y las represiones militares han polarizado aún más al país.

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En paralelo, el grupo extremista Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) ha intensificado sus ataques, buscando establecer un emirato islámico en el país. Desde la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán, el TTP ha ganado fuerza, desafiando la autoridad del Estado y causando un aumento en la violencia en las regiones fronterizas.

La situación es compleja, con factores geopolíticos, como las tensiones con India y la influencia de potencias extranjeras, que también juegan un papel en la dinámica interna del país.

29. Conflicto en Perú: Violencia relacionada con grupos remanentes de Sendero Luminoso.

La violencia relacionada con los remanentes de Sendero Luminoso en Perú sigue siendo un tema complejo y preocupante. Aunque el grupo perdió gran parte de su fuerza tras la captura de Abimael Guzmán en los años 90 del pasado siglo, algunos remanentes continúan operando en regiones como los valles cocaleros, donde se han vinculado al narcotráfico.

En los últimos años, las autoridades han intensificado los esfuerzos para desmantelar estas células. En 2024, la justicia peruana ordenó la disolución del Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales (Movadef), considerado el brazo político de Sendero Luminoso. Este movimiento había defendido a líderes históricos del grupo y promovido una amnistía general para los involucrados en el conflicto armado interno.

Además, las comunidades afectadas por la violencia de Sendero Luminoso, como Ayacucho, siguen enfrentando las cicatrices del conflicto. La región fue un foco importante de las actividades del grupo, dejando un legado de terror y sufrimiento.

30. Conflicto en República Centroafricana: Enfrentamientos entre grupos armados y el gobierno.

La República Centroafricana sigue enfrentando un conflicto armado complejo y prolongado. Desde 2013, el país ha sido escenario de enfrentamientos entre grupos armados y el gobierno, a menudo exacerbados por tensiones étnicas, religiosas y políticas. Aunque se firmó un acuerdo de paz en 2019 con 14 grupos armados, varios de ellos se han retirado del pacto, lo que ha llevado a un resurgimiento de la violencia.

En la actualidad, grupos armados como los Anti-Balaka y la coalición Seleka, junto con otros actores, continúan desafiando al gobierno. Además, la presencia de mercenarios extranjeros, como el Grupo Wagner, ha añadido una dimensión internacional al conflicto. Estos grupos han sido acusados de cometer violaciones graves de derechos humanos, incluyendo ejecuciones sumarias, violencia sexual y desplazamientos forzados.

La situación humanitaria es crítica, con miles de personas desplazadas y comunidades enteras enfrentando inseguridad alimentaria y falta de acceso a servicios básicos. A pesar de los esfuerzos de la comunidad internacional y de la Misión de las Naciones Unidas en la República Centroafricana (MINUSCA), la estabilidad sigue siendo un desafío

31. Violencia en República Democrática del Congo: Conflictos entre grupos armados y crisis humanitaria.

La República Democrática del Congo (RDC) enfrenta una crisis humanitaria y de seguridad devastadora, especialmente en las regiones orientales como Kivu del Norte y Kivu del Sur. Los enfrentamientos entre el ejército congoleño y grupos armados, como el Movimiento 23 de Marzo (M23), han causado miles de muertes y desplazamientos masivos. En los últimos meses, el M23 ha intensificado sus ofensivas, tomando ciudades estratégicas como Goma y Bukavu.

Por MONUSCO Photos – 15 novembre 2014. Goma, Nord-Kivu, RD Congo. Une vue aérienne de la ville de Goma., CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=46294270

La violencia incluye ejecuciones sumarias, violaciones y el reclutamiento forzado de niños, lo que agrava el sufrimiento de las comunidades locales4. Además, la explotación ilegal de recursos naturales, como el coltán y el oro, alimenta el conflicto y genera tensiones regionales.

La crisis humanitaria es alarmante, con millones de personas desplazadas y enfrentando condiciones extremas. La ONU ha destacado el aumento de la violencia sexual y la falta de acceso a servicios básicos como agua potable y atención médica4. A pesar de los esfuerzos internacionales, las negociaciones de paz han sido frágiles y los enfrentamientos continúan.

Antonio Miguel Sánchez, psicólogo licenciado por la UNED, políglota y observador políticamente incorrecto durante los últimos 50 años

Antonio M.S.

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