El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, acaba de encontrar en Europa a su primer aliado, aunque no por esperado. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha secundado en el Foro Económico de DAVOS la exigencia del mandatario estadounidense de que los países de la OTAN eleven al 5% de su PIB el gasto en defensa.
En su intervención en este foro, Trump ha pedido “a todas las naciones de la OTAN que aumenten el gasto de defensa al 5 por ciento del PIB, que es lo que debería haber sido hace años”, cuando era sólo el 2 por ciento, “y la mayoría de las naciones no pagaron hasta que llegué yo; insistí en que pagaran, y lo hicieron, porque Estados Unidos realmente estaba pagando la diferencia en ese momento, y era injusto para Estados Unidos”.
Preguntado por ello el secretario general de la OTAN, Rutte afirmó: “Sí, claro que tiene razón en que el problema no son los Estados Unidos, sino Europa. El problema es que, y Trump ha dicho esto constantemente, en Europa estamos gastando menos de lo que deberíamos en defensa”.

A juicio del responsable de la Alianza Atlántica, “(Trump) lo dijo por primera vez en 1980, y cuando se convirtió en presidente por primera vez en 2016 o 2017, fue muy claro al respecto. Creo que gracias en parte también a él, y quizás en gran medida, hemos visto este repunte del gasto en la OTAN por parte de Europa”.
Dio la razón a Trump en que “pensaba que, básicamente, los Estados Unidos estaban recibiendo un mal trato y que Europa básicamente estaba financiando su modelo social y su sistema de salud, etc., y su sistema de pensiones mediante una financiación insuficiente en defensa”.
Rutte reconoce en este punto que el problema es que la OTAN todavía no ha llegado al 2%, “ese es el problema número uno”. “El problema número dos”, agregó, “es que el 2% no es suficiente”. Explicó que, con la aportación actual, “estamos a salvo”, pero advirtió que la OTAN en conjunto “no es capaz de defenderse en cuatro o cinco años si nos ceñimos al 2%”.
Por otra parte, en su intervención, Donald Trump ligó el fin de la Guerra de Ucrania a la bajada del precio del petróleo. “Si el precio bajara, la guerra entre Rusia y Ucrania terminaría inmediatamente”, aseveró. Lo argumento en que, ahora mismo, el precio es lo “suficientemente alto como para que esa guerra continúe”. Por ello, defendió una reducción del precio del petróleo con la que, auguró, “se va a poner fin a esa guerra”.
“Esperamos que nuestros esfuerzos por lograr un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania estén ahora en marcha. Es muy importante lograrlo. Ese es un campo de batalla absoluto. Millones de soldados están muriendo. Nadie ha visto nada parecido desde la Segunda Guerra Mundial. Están muertos por todas partes en los campos llanos. Es un campo llano, tierras de cultivo, y hay millones de rusos y millones de ucranianos. Nadie ha visto nada parecido desde la Segunda Guerra Mundial. Es hora de ponerle fin”, comentó.
También mencionó Trump el alto el fuego en Oriente Medio, que, aseguró, “no habría sucedido sin nosotros”, en alusión a su equipo y antes de la toma de posesión.
Putin no debe ganar
Con relación a este asunto, Rutte subrayó que una victoria de Putin sería una “derrota para la libertad, la seguridad y la estabilidad global”, por lo que pidió “intensificar y no reducir el apoyo a Ucrania. Tenemos que cambiar la trayectoria de la guerra”, insistió, añadiendo que cualquier acuerdo que satisfaga a Rusia, China, Irán y Corea del Norte no traerá la paz, sino que “hará del mundo un lugar más oscuro”.
Insistió en que la OTAN debe cambiar la trayectoria de la guerra y advirtió que, “hasta donde sabemos, la línea del frente se está moviendo en la dirección equivocada. Se está dirigiendo hacia el oeste. Y esto se debe a tres razones. En primer lugar, por Ucrania. No podemos permitir que en el siglo XXI un país invada a otro país e intente colonizarlo. Ya hemos superado esos días, así que esa es una de ellas. En segundo lugar, porque sabemos que se trata, sí, de Ucrania, pero también de cómo China, Corea del Norte, Irán y Rusia están trabajando juntos. Y esto es, básicamente, un testimonio del hecho de que no se trata sólo de un conflicto europeo, sino de una cuestión geopolítica, un conflicto geopolítico que se está librando”.
En este sentido, avisó que “si logramos un mal acuerdo, sólo significaría que veremos al presidente de Rusia chocando las manos con los líderes de Corea del Norte, Irán y China, y no podemos aceptarlo. Eso sería geopolíticamente un gran error, por todas estas razones, pero también para la propia OTAN”.
Porque si Ucrania perdiera, advirtió por activa y por pasiva el máximo responsable de la OTAN, “eso significaría que dentro de la OTAN no estamos hablando de un 3% en lugar de los actuales compromisos de gasto que hemos asumido con la OTAN. Cualquiera que sea el resultado exacto de ese debate, no serán miles de millones adicionales, sino billones adicionales. Porque si Ucrania pierde, entonces para restaurar la disuasión de Occidente, de la OTAN, será un precio mucho, mucho más alto que el que estamos contemplando en este momento en términos de aumentar el gasto, de aumentar nuestro gasto y nuestra producción industrial”.



