El presidente de Ucrania, Vlodomir Zelenski, afirmó este viernes que su país está dispuesto a iniciar negociaciones para poner fin a la guerra, pero “sólo con una posición conjunta de Ucrania, Estados Unidos y Europa”. “Esa unidad es fundamental”, dijo, en el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich, que aborda esta cuestión.
Zelenski se reunió con una delegación bipartidista del Senado de Estados Unidos, en la que estuvieron presentes los senadores republicanos Lindsey Graham, John Cornyn, Dan Sullivan, Joni Ernst, Roger Wicker, Jerry Moran, Thom Tillis y Eric Schmitt, y los senadores demócratas Sheldon Whitehouse, Richard Blumenthal, Adam Schiff, Andy Kim, Mark Warner, Michael Bennet, Chris Coons, Brian Schatz, Chris Van Hollen y Elissa Slotkin.
El Jefe de Estado ucranio agradeció el apoyo bipartidista, tanto de republicanos como de demócratas, que Ucrania ha recibido desde el comienzo de la invasión a gran escala y por las “contribuciones realizadas para proteger miles de vidas”, según informa la oficina de Zelenski.
Advirtió, sin embargo, que la Federación Rusa “no quiere que la guerra termine y continúa aumentando las tensiones globales”. Prueba de ello sería el dron que afectó a la cúpula protectora de la central nuclear de Chernobil. Por eso, enfatizó, el apoyo militar de Estados Unidos a Ucrania es “crucial” y la “única manera de lograr una paz justa y duradera”.
Además, las partes discutieron los esfuerzos necesarios para lograr una paz justa. Hablaron de iniciativas legislativas para apoyar a Ucrania, el aumento de las sanciones, el uso de todos los activos rusos congelados en beneficio de Ucrania y el establecimiento de garantías prácticas y fiables de seguridad, siempre de acuerdo con fuentes ucranias.
Se prestó especial atención a la colaboración entre Ucrania y los Estados Unidos, en particular en materia de proyectos conjuntos, cooperación económica y desarrollo conjunto de minerales críticos y tierras raras, a cuyo acceso pretende llegar el presidente Trump a modo de compensación por el apoyo recibido desde hace tres años. También se abordaron las amenazas a la seguridad mundial que plantea la guerra de Rusia contra Ucrania y las posibles respuestas coordinadas a ellas.
Chernobil, objetivo a su pesar
A vueltas con el último ataque sobre la cuarta unidad energética de la central nuclear de Chernóbil, Ucrania denuncia que “Rusia ha demostrado una vez más su total falta de voluntad para buscar la paz”, declaró Zelenski durante la conferencia de prensa en la Conferencia de Seguridad de Múnich en la que intervino.
«El dron volaba a una altura de 85 metros. Es importante entender que los sistemas de radar no detectan objetos a esa altura. Por supuesto, se realizará una investigación, pero esto ya nos da motivos para afirmar que lo hicieron de forma intencionada”, afirmó.

El ataque con drones impactó directamente en el sarcófago de Chernóbil, uno de los lugares más peligrosos de Europa, construido con la ayuda de 40 países. El presidente también significó que Rusia lanzó este ataque el mismo día en que comenzó la Conferencia de Seguridad de Múnich.
«Para mí, este es un mensaje muy claro de Putin y de la Federación Rusa en relación con la conferencia de seguridad. No sé lo que piensan los demás, pero él no quiere la paz, al menos no en las condiciones actuales. Creo que esas condiciones son bastante cómodas para él, lo suficientemente cómodas como para atacar la planta de Chernóbil. Una persona que se encuentra bajo verdadera presión de diferentes partes no haría eso. Alguien que realmente busca el diálogo y quiere poner fin a la guerra no lo haría, en mi opinión», afirmó.
¿Quién es el verdadero enemigo de Europa?
Por su parte, el vicepresidente estadounidense, James David Vance, trasladó este viernes a sus colegas europeos que puede ser que el enemigo de Europa no sea tanto Rusia como la indefinición de los gobiernos por entender el mensaje en las urnas de los ciudadanos. Se refería, veladamente (o no tanto) a las crecientes victorias, y en otros casos crecimientos notables, de fuerzas políticas consideradas a la derecha de la derecha, como en Hungría, Italia, Francia, Alemania o la propia España.

En paralelo, lo dicho también este viernes por el secretario de Defensa norteamericano, Pete Hegseth, fue un complemento a la reunión celebrada este jueves con los ministros de defensa de la OTAN, donde el americano reiteró que los aliados de Estados Unidos deben hacer más para defender a Europa, y que «hacer más» significa gastar más dinero, contribuir con más armas, misiles, tropas y armamento, y asumir una mayor responsabilidad de liderazgo.
«Nuestra expectativa de nuestros amigos, y lo decimos en solidaridad, es que gasten más en su defensa, en la de su país, en ese continente, entendiendo que el ejército estadounidense y el pueblo estadounidense están a su lado, como lo hemos hecho en la OTAN», le transmitió en ese encuentro previo a la Conferencia de este viernes.
El presidente Donald Trump fijó como meta que los países de la OTAN gasten en defensa el 5% del producto interno bruto, dijo Hegseth y aplaudió que Estonia y Lituania, aliados de la OTAN, ya han alcanzado ese objetivo. Pero el dinero no es suficiente, advirtió, pues también se incluyen aumentos en la preparación de tropas, la producción de armas y las contribuciones a las fuerzas armadas.
«Podemos hablar todo lo que queramos sobre valores. Los valores son importantes», dijo Hegseth. «Pero no se pueden atacar con fuego a los valores, no se pueden atacar con fuego a las banderas y no se pueden atacar con fuego a los discursos contundentes. No hay nada que pueda reemplazar al poder duro». Un poder duro que, explicó, incluye demostrar la preparación militar y equipar a las fuerzas militares con las armas y herramientas adecuadas, proporcionadas por una base industrial de defensa fuerte y funcional con la capacidad adecuada. El secretario dijo que todos los aliados de la OTAN deben reactivar sus bases industriales de defensa.
«Una de las conclusiones evidentes de la guerra en Ucrania fue… la subinversión del continente europeo y de Estados Unidos… en (sus) bases industriales de defensa —la capacidad de producir municiones (y) tecnologías emergentes rápidamente y utilizarlas, fue un punto ciego expuesto a través de la agresión contra Ucrania», dijo.
En este sentido, indicó que «el Departamento de Defensa está llevando a cabo reformas profundas y drásticas bajo el liderazgo del presidente Trump para garantizar que invirtamos de manera sólida en nuestra base industrial de defensa», afirmó. «Un gran ejemplo es la construcción naval. Necesitamos aumentar enormemente nuestra capacidad para construir barcos y submarinos, no solo para nosotros mismos, sino también para cumplir con las obligaciones con nuestros aliados, y eso es lo que vamos a hacer«.
Estados Unidos es socio de la OTAN desde hace más de 75 años. Hegseth prometió que Estados Unidos seguiría siendo un socio fuerte de la OTAN en los próximos años. También dijo que para que la OTAN siga siendo tan fuerte como lo ha sido, cada socio tendría que comprometerse más.
«La OTAN es una gran alianza, la alianza de defensa más exitosa de la historia», dijo Hegseth. «Pero para perdurar en el futuro, los socios deben hacer mucho más por la defensa de Europa. Debemos hacer que la OTAN vuelva a ser grande. Esto comienza con el gasto en defensa. También debe incluir la reactivación de la base industrial de defensa transatlántica, la rápida implementación de tecnologías emergentes, la priorización de la preparación y la letalidad y el establecimiento de una disuasión real».
Rutte le da la razón
Este viernes, ya en Munich, el secretario general de la OTAN Mark Rutte vino a darle la razón al secretario de Estado de Defensa en sus reclamaciones de mayor compromiso inversor. Tras “agradecer al pueblo estadounidense por todo lo que están haciendo para mantener a todo el mundo seguro”, reconoció las dudas estadounidenses sobre dónde estar prioritariamente: “Sé que hay muchos teatros en el mundo a los que realmente tienes que prestar atención”, le transmitió Rutte a Hegseth.

“Entiendo la cuestión de compartir la carga. Es crucial”, insistió, como en agradecerle “todo lo que ha hecho a lo largo de los años en su compromiso con Europa. Se ha tomado nota de ello”. Tanto es así que en lo que respecta a la intensificación de la presencia de Europa, “de la parte europea de la OTAN, tiene usted toda la razón. Es algo que hay que hacer”, admitió Rutte, quien agregó que “tenemos que crecer en ese sentido y gastar mucho más”.
“También hemos tenido que hablar de la base industrial de defensa. Este es un problema que tenemos tanto en Estados Unidos como en el resto de la OTAN. Sencillamente, no estamos produciendo lo suficiente. No estamos a la altura de los rusos y los chinos”, se lamentó. Y sobre Ucrania, en concreto sobre cómo llevar a Ucrania a una paz duradera, “Putin no debería intentarlo nunca más”, exhortó.



