Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, reconoció que «es imprudente» descartar cualquier hipótesis sobre la causa del histórico apagón de este lunes en la Península Ibérica, una posible explicación que ya investiga la Audiencia Nacional por si, de confirmarse, constituiría un delito de terrorismo.
Poco antes de la que es su tercera comparecencia pública, Red Eléctrica de España (REE) ha descartado que el apagón masivo ocurrido este lunes en la Península Ibérica se debiera a un ciberataque. Según declaraciones de Eduardo Prieto, director de Servicios a la Operación de REE, no se detectó ninguna intrusión en sus sistemas de control, y los análisis realizados hasta el momento permiten descartar un incidente de ciberseguridad como causa del fallo.
Aunque inicialmente se barajó la posibilidad de un ciberataque, esta hipótesis ha perdido fuerza frente a la de un fallo técnico. La investigación sigue abierta, y las autoridades continúan analizando qué ocurrió exactamente para evitar futuros incidentes similares.
La justicia ya investiga
El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha acordado este martes incoar diligencias previas para investigar si el apagón en la red eléctrica española de ayer que afectó a todo el territorio nacional pudo ser un acto de sabotaje informático en infraestructuras críticas españolas y que en ese caso encajarían en un delito de terrorismo del artículo 573.1 y 2 del Código Penal.
En un auto, el magistrado acuerda como primeras diligencias requerir al Centro Cristológico Nacional y a Red Eléctrica Corporación SA la elaboración de sendos informes para que en un plazo improrrogable de diez días indiquen la o las causas que motivaron el apagón. Del mismo modo, solicita a la Jefatura de Información de Policía para que, también en un plazo de diez días, presente informe preliminar sobre los hechos acontecidos.
El juez explica que el incidente ocurrió ayer sobre las 12.30 hora española y afectó a sistemas informáticos que soportan infraestructuras que proporcionan los servicios esenciales a la sociedad como salud, energía, industria, transporte, etc., lo que ha supuesto “una situación crítica para el bienestar y sentimiento de seguridad de todos los ciudadanos”.
El auto recoge la explicación facilitada por el Gobierno de que “se han perdido” de forma súbita durante 5 segundos 15 GW de la energía que se estaba produciendo en ese momento, lo que equivale al 60 por ciento de la luz que se estaba consumiendo, siendo “algo que no había ocurrido jamás”. Calama indica que, si bien en este momento la causa de los hechos resulta desconocida, “el ciberterrorismo se encuentra entre unas de las posibles”. Por tanto, resulta necesaria, según el juez, la apertura de una investigación judicial.
El titular del Juzgado Central de Instrucción Cuatro explica que conforme al artículo 573 del Código Penal los delitos informáticos pueden ser calificados como terrorismo cuando su finalidad sea desestabilizar gravemente el orden constitucional o el funcionamiento de los servicios esenciales.
El instructor, en su resolución, examina la legislación nacional y europea en materia de protección de infraestructuras críticas y lucha contra el ciberterrorismo y que, en el caso de España, llevó al legislador a introducir en el Código Penal este fenómeno dentro de los delitos de terrorismo. En concreto, en el artículo 573. 2 en el que inicialmente encajarían los hechos “en el caso de que su origen hubiera estado auspiciado en la forma y con alguna de las finalidades descritas en dicho tipo penal”.
La gran pregunta
“¿Qué ha provocado esta desaparición súbita del suministro? Es algo que los especialistas aún no han podido determinar, pero lo harán”. Así se expresaba esta noche el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien confirmó que el lunes se despedía con solo la mitad de suministro recuperado y, lo que es peor, con lugares donde solo el 15% había vuelto a la normalidad. España amanecía con mejores noticias, con prácticamente el cien por cien del país recuperado.
En su segunda comparecencia, Sánchez indicó que las soluciones arrancan con las interconexiones con Francia y con Marruecos, países a los que reiteró su agradecimiento y “su solidaridad en este momento crítico”. Los ciclos combinados de gas y las centrales hidroeléctricas son las otras dos palancas con la que España trata de levantar cabeza.
En su comparecencia, que no admitía preguntas, de nuevo, él mismo se formuló las que todo el mundo se hace. La primera es “¿Cuánto se tardará exactamente en volver a la normalidad? Es algo que Red Eléctrica no puede decirnos aún con certeza”, contestaba, aunque sobre las ocho de la mañana el 99% del servicio estaba ya restablecido. La segunda, ¿cuál ha sido el origen?: “Las instituciones del Estado, competentes y todos los operadores privados están trabajando de forma coordinada para comprender qué ha pasado, qué ha sucedido. Se están analizando todas las causas potenciales, insisto nuevamente, sin descartar ninguna hipótesis, ninguna posibilidad”, respondía.
Sánchez, con gesto cariacontecido en consonancia con la gravedad de la situación, reconoció que “nunca había ocurrido una caída a cero, como se dice técnicamente del sistema, y lo que se está haciendo es, ahora mismo, ejecutar la recuperación de forma progresiva y prudente para evitar cualquier tipo de retrocesos en las próximas horas”.
En lo que respecta a las causas, reiteró que “lo que nos comunican los técnicos de Red Eléctrica es que a las 12,33 de esta mañana, 15 gigavatios de generación se han perdido súbitamente del sistema. Y que se han perdido en apenas 5 segundos. Esto es algo que no había ocurrido jamás. Para que se hagan una idea, 15 gigavatios equivalen aproximadamente al 60% de la demanda del país en ese momento. El 60%”.
Informó de que la situación en las calles sigue siendo de una “recuperación de la normalidad” y confirmó que, hasta el momento de su comparecencia, “no se ha reportado ninguna afectación de protección civil”. Para que todo transcurra bien, el Gobierno ha desplegado servicios adicionales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de la Policía Nacional, de la Guardia Civil, por todo el país, “para reforzar aún más la seguridad durante esta noche”, dijo, para agregar que “los ciudadanos pueden y deben estar tranquilos. España es un país seguro, responsable, que saca lo mejor de sí mismo en situaciones como estas”.
Celebró que hay comunidades autónomas que ya han recuperado hasta el 97% del suministro, pero admitió que hay otras que, “desgraciadamente, están por debajo del 15%”. “Por tanto”, reconoció, “la situación es asimétrica y tenemos que responder conforme a esa asimetría en función de los territorios”.
A media tarde, en su primera comparecencia, tras seis horas de ‘apagón informativo’, atribuía lo sucedido a “una fuerte oscilación en términos técnicos en el sistema eléctrico europeo”. Así llamó el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, el origen que ha desencadenado una “interrupción generalizada” del suministro en toda la península ibérica y en algunas zonas del sur de Francia. Un apagón histórico que solo tiene, por su gravedad y dimensiones, antecedentes en el histórico de Nueva York, que tuvo lugar el 9 de noviembre de 1965. Al menos, en España, este ha sido el mayor de su historia.
En una comparecencia de urgencia, unas seis horas después de tener lugar el gran apagón, Sánchez informó de que no se sabía, como ahora, la causa real del mismo, ni tampoco con certeza cuándo estará todo solucionado, y se limitó a recomendar a la ciudadanía a informarse en fuentes oficiales y no hacer caso de bulos, a no coger el vehículo para desplazarse y a llamar por teléfono lo justo y breve.

Aprovechó para agradecer a las interconexiones con Francia y con Marruecos, “países a los cuales quiero agradecer también su solidaridad en este momento”, la solución paulatina del desastre eléctrico, que va reponiéndose desde el norte y desde el sur. A la hora de elaborar esta primera información, Madrid terminaba de recuperar prácticamente el suministro, en torno a las ocho de la tarde.
También informó el presidente de la reactivación de los ciclos combinados y las centrales hidroeléctricas de todo el país, por medio de las cuales la luz empezaba a llegar a todos los lugares afectados.

Igualmente, reveló que desde que se produjo el apagón, se está comunicando, “como no podía ser de otra manera”, dijo, con el Jefe del Estado, con Su Majestad el Rey; con los distintos grupos parlamentarios, con nuestros socios europeos, con las instituciones comunitarias y también con la OTAN”.
Todo el mundo habla del kit
La ocasión la pintan calva y la de hoy fue la de revivir en la calle y los hogares, con menos guasa, lo del kit de emergencias que aprobó la Comisión Europea hace pocas semanas para que la ciudadanía afrontara con mejores condiciones las primeras horas de una catástrofe, como bien pudiera ser esta.
Más allá de que se han vuelto a repetir escenas en los supermercados de adquisición de productos y materiales en prevención de un problema mayor, incluido el recurrido papel higiénico, del kit de emergencias europeo se habló y no poco desde que a mediodía España queda apagada.

‘Preparar a Europa para un mundo más peligroso’ es el título del informe que se centra en mejorar la capacidad de respuesta tanto civil como militar de la Unión Europea: un paquete de propuestas para el ‘rearme’ civil en forma de kit de supervivencia en caso de guerra o catástrofe natural en el espacio comunitario. Lo guardado por cada familia o ciudadano debería ser útil durante al menos las 72 horas siguientes al estallido del problema.
Porque reforzar la preparación de Europa es una cuestión urgente. Europa se enfrenta a una nueva realidad, marcada por un mayor riesgo y una profunda incertidumbre. Desde principios de esta década, la UE ha experimentado la pandemia más grave en un siglo, la guerra más sangrienta en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial y el año más caluroso de la historia. Lo del apagón eléctrico ha puesto en el foco que estamos ante retos impensables hasta hace poco.
En este contexto, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen encargó a Sauli Niinistö, antiguo presidente de la República de Finlandia y asesor especial del presidente de la Comisión Europea, junto con la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, que elaborara un informe en el que se evaluaran los complejos retos a los que se enfrentan la UE y sus Estados miembros y que elaborara recomendaciones sobre cómo mejorar la preparación civil y militar de la UE para crisis futuras.
En el informe se subraya la necesidad de adoptar un nuevo enfoque ambicioso para nuestra preparación y disposición. Para ello, presenta alrededor de 80 recomendaciones de acciones tanto a corto plazo como a medio y largo plazo. Dado que el panorama geopolítico y de seguridad está cambiando drásticamente, es urgente reforzar la preparación de la UE, piensan los líderes comunitarios, quienes recuerdan, y lo hace el informe, que La UE y sus Estados miembros se enfrentan a “amenazas y crisis cada vez más multidimensionales, complejas y transfronterizas”. El apagón de este lunes es un caso paradigmático de ello. En tal sentido, el fortalecimiento de la preparación europea ha de tener un efecto disuasorio sobre los actores de amenazas, pero, sobre todo, un efecto que incluya formación.

Explica la Comisión que la verdadera preparación requerirá un enfoque más amplio e integrado. Así, todos los actores militares y civiles pertinentes de la respuesta a las crisis deben estar plenamente preparados y ser capaces de responder de manera eficaz y sin fisuras, como parte de un enfoque más amplio que abarque a todo el gobierno y a toda la sociedad, por lo que, defiende, “es necesario un mayor nivel de preparación en todos los ámbitos, que vincule la seguridad interna y externa y que aproveche los medios civiles y/o militares”.
¿Qué debe contener el kit?
Sus principales propuestas arrancan con el almacenamiento doméstico de suministros esenciales, donde se recomienda que cada hogar europeo mantenga provisiones suficientes de agua, alimentos, medicamentos y otros productos esenciales para sobrevivir de forma autónoma durante al menos 72 horas en caso de emergencia. Esta medida busca garantizar la autosuficiencia inicial de la población ante situaciones críticas.
También fija la creación de un comité de crisis a nivel europeo. Se plantea establecer un órgano especializado que incluya representantes de la Comisión Europea, el Alto Representante para Asuntos Exteriores y Seguridad, y delegados de los 27 Estados miembros. Este comité tendría la responsabilidad de prevenir, monitorear y responder eficazmente a emergencias que puedan afectar a la sociedad europea.
Por supuesto, se apuesta por el fortalecimiento de la cooperación en inteligencia, En tal sentido, se propone potenciar el Centro Único de Análisis de Inteligencia de la UE (SIAC) para mejorar la colaboración entre las agencias de inteligencia de los Estados miembros, facilitando una respuesta más coordinada y efectiva ante amenazas emergentes. De igual modo, el paquete de medidas incluye la formación y maniobras conjuntas. En concreto, sugiere implementar cursos de formación para ciudadanos y realizar ejercicios conjuntos entre países europeos, con el objetivo de preparar a la población y a las instituciones para enfrentar crisis de diversa índole.
Otra propuesta es el uso de tecnologías avanzadas en la gestión de emergencias. Se destaca la importancia de emplear herramientas tecnológicas, como el sistema satelital Copernicus, para mejorar la respuesta a emergencias mediante una vigilancia y análisis más precisos. Estas recomendaciones surgen en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas, y ahí entra en juego el temor a la expansionista Rusia, y un aumento de desastres naturales vinculados al cambio climático, pero a cualquier otro origen como es el caso que ocupa a España este lunes. La Comisión Europea busca, a través de estas medidas, concienciar a la sociedad sobre la importancia de la preparación ante posibles crisis y reforzar la cooperación civil y militar en la UE.
El informe de Niinistö subraya la necesidad de una preparación constante para mitigar potenciales impactos negativos en la sociedad, economía y comercio global, enfatizando que solo a través de una planificación y colaboración efectivas se podrá garantizar la seguridad y bienestar de la población europea en tiempos de incertidumbre. En este enlace se puede descargar el informe.
La serenidad, por encima de todo
Con carácter general, la ciudadanía ha reaccionado con cautela y serenidad, hasta donde ha trascendido información pública. Periodistas y colaborares de Delta13News comprobaron personalmente sobre el terreno que los ciudadanos en Madrid soportaron con estoicismo los gravísimos atascos en la ciudad y las limitaciones del transporte público. No pocos vecinos se apostaban en balcones y en las aceras para preguntar o comentar sobre lo que estaba pasando. Las seis horas sin información oficial alguna llevó a muchos a intercambiar información no contrastada, pero que tampoco generaba mayor desazón.
En el intercambiador de Moncloa, por ejemplo, decenas de pasajeros que habían quedado colgados y que no podían regresar a sus hogares escribían en folios el lugar de destino y se abalanzaban sobre los vehículos atascados para salir de Madrid preguntando si se dirigían hacia esa o aquella dirección, a modo de auto-stop.

Álvaro Gallego Martínez de la Casa, psicólogo de emergencias y analista de Delta13News, recuerda que en casos extraordinarios como el ocurrido este lunes es fundamental “seguir las recomendaciones de las autoridades y evitar alarmarse”, pues si el ciudadano muestra síntomas de alarma antes sus seres queridos, como amigos, hijos y el resto de la familia, “también ellos se alarmarán al vernos a nosotros alarmados”. Es como una pescadilla que se muerde la cola.
En el peor de los casos, podría pensarse en aquellas personas enfermas que precisan de atención diaria o en quienes quedaron atrapados en ascensores -centenares de casos solo en Madrid-, por ejemplo, Gallego Martínez de la Casa explica que, “ante cualquier malestar generado por la incertidumbre de la situación, lo que corresponde es contactar con los organismos responsables de hacer frente a esa problemática, quienes serán capaces de responder cualquier duda en cada caso”.

Si el ciudadano presenta síntomas de ataque de ansiedad, Gallego de la Casa recuerda que lo adecuado es poner en contacto con un familiar o amigo, “con una persona de su entorno que sepa que vaya atenderla y escucharla, y, si es preciso, contactar con servicios especializados”
“Es importante que la gente entienda que es normal que ahora sintamos miedo, ansiedad e incertidumbre y que estemos muy preocupados entre muchas otras reacciones emocionales, ya que nos enfrentamos a una situación cuya causa es desconocida”. Por tanto, subraya, “que nadie dude no duden en transmitir cómo se siente, incluso entre sus amigos o hasta desconocidos en redes sociales, pues es muy probable que ellos también quieran compartir sus propios sentimientos, que podrían ser comunes”.



