‘Preparar a Europa para un mundo más peligroso’, un informe que se centra en mejorar la capacidad de respuesta tanto civil como militar de la Unión Europea, es como titula un paquete de propuestas para el ‘rearme’ civil en forma de kit de supervivencia en caso de guerra o catástrofe natural en el espacio comunitario. Lo guardado por cada familia o ciudadano debería ser útil durante al menos las 72 horas siguientes al estallido del problema.
Reforzar la preparación de Europa es una cuestión urgente. Europa se enfrenta a una nueva realidad, marcada por un mayor riesgo y una profunda incertidumbre. Desde principios de esta década, la UE ha experimentado la pandemia más grave en un siglo, la guerra más sangrienta en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial y el año más caluroso de la historia.
En este contexto, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen encargó a Sauli Niinistö, antiguo presidente de la República de Finlandia y asesor especial del presidente de la Comisión Europea, junto con la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, que elaborara un informe en el que se evaluaran los complejos retos a los que se enfrentan la UE y sus Estados miembros y que elaborara recomendaciones sobre cómo mejorar la preparación civil y militar de la UE para crisis futuras.
En el informe se subraya la necesidad de adoptar un nuevo enfoque ambicioso para nuestra preparación y disposición. Para ello, presenta alrededor de 80 recomendaciones de acciones tanto a corto plazo como a medio y largo plazo.
Dado que el panorama geopolítico y de seguridad está cambiando drásticamente, es urgente reforzar la preparación de la UE, piensan los líderes comunitarios, quienes recuerdan, y lo hace el informe, que La UE y sus Estados miembros se enfrentan a “amenazas y crisis cada vez más multidimensionales, complejas y transfronterizas”. En tal sentido, el fortalecimiento de la preparación europea ha de tener un efecto disuasorio sobre los actores de amenazas.
Explica la Comisión que la verdadera preparación requerirá un enfoque más amplio e integrado. Así, todos los actores militares y civiles pertinentes de la respuesta a las crisis deben estar plenamente preparados y ser capaces de responder de manera eficaz y sin fisuras, como parte de un enfoque más amplio que abarque a todo el gobierno y a toda la sociedad, por lo que, defiende, “es necesario un mayor nivel de preparación en todos los ámbitos, que vincule la seguridad interna y externa y que aproveche los medios civiles y/o militares”.
Como se refleja en las orientaciones políticas y las cartas de misión de la presidenta Von der Leyen para el próximo mandato (2024-2029), las conclusiones y recomendaciones del informe contribuirán al trabajo de la Comisión entrante al proporcionar orientaciones para varias iniciativas futuras, incluida la Estrategia de la Unión para la Preparación y el Libro Blanco sobre el futuro de la defensa europea.
Lo que las familias necesitan
El expresidente de Finlandia, Sauli Niinistö, ha elaborado un informe detallado que propone fortalecer la preparación y resiliencia de la Unión Europea (UE) ante posibles crisis, incluyendo conflictos armados y desastres naturales.
Sus principales propuestas arrancan con el almacenamiento doméstico de suministros esenciales, donde se recomienda que cada hogar europeo mantenga provisiones suficientes de agua, alimentos, medicamentos y otros productos esenciales para sobrevivir de forma autónoma durante al menos 72 horas en caso de emergencia. Esta medida busca garantizar la autosuficiencia inicial de la población ante situaciones críticas.
También fija la creación de un comité de crisis a nivel europeo. Se plantea establecer un órgano especializado que incluya representantes de la Comisión Europea, el Alto Representante para Asuntos Exteriores y Seguridad, y delegados de los 27 Estados miembros. Este comité tendría la responsabilidad de prevenir, monitorear y responder eficazmente a emergencias que puedan afectar a la sociedad europea.
Por supuesto, se apuesta por el fortalecimiento de la cooperación en inteligencia, En tal sentido, se propone potenciar el Centro Único de Análisis de Inteligencia de la UE (SIAC) para mejorar la colaboración entre las agencias de inteligencia de los Estados miembros, facilitando una respuesta más coordinada y efectiva ante amenazas emergentes.
De igual modo, el paquete de medidas incluye la formación y maniobras conjuntas. En concreto, sugiere implementar cursos de formación para ciudadanos y realizar ejercicios conjuntos entre países europeos, con el objetivo de preparar a la población y a las instituciones para enfrentar crisis de diversa índole.
Otra propuesta es el uso de tecnologías avanzadas en la gestión de emergencias. Se destaca la importancia de emplear herramientas tecnológicas, como el sistema satelital Copernicus, para mejorar la respuesta a emergencias mediante una vigilancia y análisis más precisos.
Estas recomendaciones surgen en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas, y ahí entra en juego el temor a la expansionista Rusia, y un aumento de desastres naturales vinculados al cambio climático. La Comisión Europea busca, a través de estas medidas, concienciar a la sociedad sobre la importancia de la preparación ante posibles crisis y reforzar la cooperación civil y militar en la UE.
El informe de Niinistö subraya la necesidad de una preparación constante para mitigar potenciales impactos negativos en la sociedad, economía y comercio global, enfatizando que solo a través de una planificación y colaboración efectivas se podrá garantizar la seguridad y bienestar de la población europea en tiempos de incertidumbre.
En este enlace se puede descargar el informe



