24.5 C
Madrid
miércoles, julio 29, 2026

Estas son las nuevas caras, y «agresiva» estrategia, de la CIA

Debe leer

En su segundo mandato, el presidente Donald Trump ha implementado una nueva filosofía para la Agencia Central de Inteligencia (CIA), centrada en la eficiencia, la eliminación de sesgos políticos y el enfoque en amenazas estratégicas clave. Y poniendo también foco en China, como ya hizo durante su primer mandato, antes del paréntesis de Joe Biden.

Para este nuevo tiempo de cuatro años, la administración ha ofrecido incentivos económicos para que empleados de la CIA acepten bajas voluntarias, con el objetivo de alinear la agencia con las prioridades presidenciales, como la lucha contra los cárteles de drogas y la contención de China. Los empleados que acepten esta oferta recibirán ocho meses de salario y beneficios.

La administración Trump ha puesto en marcha el ‘Proyecto 2025’, una serie de órdenes ejecutivas destinadas a reformar diversas áreas del gobierno federal. Estas medidas incluyen la eliminación de políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) en las agencias federales, buscando restaurar una cultura basada en el mérito y la igualdad.

Estas iniciativas reflejan un cambio hacia una CIA más enfocada en amenazas específicas y alineada con las prioridades de la administración, buscando eficiencia y una cultura organizacional renovada. En este marco, John Ratcliffe, exdirector de Inteligencia Nacional y figura destacada en investigaciones anteriores, ha sido designado como director de la CIA. Ratcliffe ha manifestado su compromiso de eliminar sesgos políticos dentro de la agencia y de centrarse en amenazas significativas, especialmente China, considerada la mayor amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.

Ratcliffe es el 25º director de la Agencia Central de Inteligencia. El vicepresidente J. D. Vance le prestó juramento oficial el pasado enero en una ceremonia en la Casa Blanca. Ratcliffe es la primera persona que se desempeña como director de la CIA y director de Inteligencia Nacional, habiendo sido previamente confirmado como Director de Inteligencia Nacional durante la primera administración del presidente Trump, como se ha apuntado. También se desempeñó anteriormente como miembro del Congreso en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos.

Tras su toma de posesión, dijo que “es un privilegio único en la vida dirigir a los hombres y mujeres patriotas de la CIA, una agencia tan vital para la seguridad nacional de Estados Unidos y con una cultura de compromiso inquebrantable con la misión. Estoy sumamente agradecido por la oportunidad de servir nuevamente al presidente Trump y le agradezco por confiarme esta tremenda responsabilidad”.

Al poco, entrado ya el mes de febrero, Michael Ellis prestaba juramento como subdirector de la Agencia Central de Inteligencia. Ellis ocupó anteriormente diversos cargos de alto nivel en materia de seguridad nacional, entre ellos, el de asesor general de la Agencia de Seguridad Nacional, director sénior de programas de inteligencia del Consejo de Seguridad Nacional y asesor general del Comité Permanente de Inteligencia de la Cámara de Representantes. También se desempeñó como oficial de inteligencia en la Reserva de la Marina de los Estados Unidos.

“Michael es muy respetado en la comunidad de inteligencia y se encuentra entre los mejores profesionales de seguridad nacional de nuestro país”, afirmó el director Ratcliffe. “Conozco a Michael desde hace muchos años y estoy realmente emocionado de darle la bienvenida a Langley”.

En un mensaje al personal de la CIA, el subdirector Ellis expresó su entusiasmo por unirse al equipo de liderazgo de la CIA. “Estados Unidos necesita una CIA fuerte, capaz y agresiva. Bajo el liderazgo del presidente Trump y el director Ratcliffe, desafiaremos y exigiremos grandeza a los guerreros silenciosos de Estados Unidos. Como parte de ese desafío, esperaremos que su trabajo esté libre de política, prejuicios o cualquier otra distracción”, escribió el subdirector Ellis.

Así mismo, el director de la Agencia Central de Inteligencia, John Ratcliffe, anunciaba el nombramiento de Liz Lyons para dirigir la Oficina de Asuntos Públicos de la CIA. Lyons asumió la responsabilidad de las comunicaciones internas y externas de la CIA desde el pasado 7 de febrero.

Antes de incorporarse a la CIA, desarrolló e implementó estrategias de comunicación en una variedad de puestos gubernamentales. Se desempeñó como Asistente Especial del Presidente y Asesora Principal del Asesor Jurídico del Presidente durante la primera Administración Trump, ayudando a liderar las estrategias de medios para las confirmaciones de tres jueces de la Corte Suprema.

Mientras estuvo en la Casa Blanca, también dirigió esfuerzos para desarrollar asociaciones público-privadas que brindaron ayuda a las pequeñas empresas durante la pandemia de COVID-19. Más recientemente, se desempeñó como Directora de Comunicaciones del Subcomité Selecto sobre la Pandemia de Coronavirus.

“Conozco a Liz desde hace varios años y estoy realmente entusiasmado de que ella oriente nuestras comunicaciones con los medios, el público y la fuerza laboral”, afirmó el director Ratcliffe.

Durante la primera administración de Donald Trump, entre 2017 y 2021, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) experimentó algunos cambios estructurales y estratégicos. En 2017, Trump nombró a Mike Pompeo como director de la CIA. Pompeo impulsó una postura más agresiva en inteligencia, con un enfoque en China, Irán y Corea del Norte.

En 2018, Gina Haspel asumió el liderazgo tras la salida de Pompeo, quien pasó a ser secretario de Estado. Haspel fue la primera mujer en dirigir la CIA y tenía un historial en operaciones encubiertas.

En aquel momento, se reforzó el enfoque en China como principal amenaza estratégica. En 2020, la CIA creó un centro especial para contrarrestar la influencia china, alineándose con la política de competencia global con Pekín. También se invirtió en inteligencia artificial y ciberseguridad, de modo que la CIA expandió su cooperación con empresas tecnológicas y desarrolló nuevas capacidades de vigilancia.

Al mismo tiempo, en aquel periodo se intensificaron las operaciones contra Irán, especialmente después de la retirada de EE.UU. del acuerdo nuclear en 2018 y se propició un apoyo a operaciones en Venezuela contra el gobierno de Nicolás Maduro, así como acciones en Afganistán previas a la retirada estadounidense, con un enfoque en el contraterrorismo.

Con todo, Trump tuvo una relación tensa con la comunidad de inteligencia, llegando a desacreditar sus informes sobre la injerencia rusa en las elecciones de 2016. La CIA enfrentó desafíos internos debido a la presión política de la Casa Blanca en temas como Ucrania y el impeachment de Trump.

spot_img

Publicidad

spot_img

Última Hora

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Aquí puede consultar nuestra Aviso Legal y Política de Privacidad