24.5 C
Madrid
miércoles, julio 29, 2026

Rusia, el único aliado formal del régimen afgano de los talibanes en el mundo

Debe leer

Paradójicamente, Rusia, que luchó durante años (perdiendo al final) en Afganistán sigue siendo el único país del mundo que reconoce oficialmente a su gobierno talibán, casi cinco años después de que el movimiento islamista recuperara el poder en Kabul tras la retirada de las fuerzas estadounidenses y de la OTAN en agosto de 2021. Moscú formalizó ese reconocimiento en julio de 2025, convirtiéndose en el primer Estado miembro de Naciones Unidas en establecer relaciones diplomáticas plenas con el Emirato Islámico de Afganistán encabezado por los talibanes.

La decisión rusa supuso un importante giro geopolítico. El Kremlin eliminó previamente a los talibanes de su lista de organizaciones terroristas y justificó el reconocimiento por razones de seguridad, cooperación antiterrorista y desarrollo económico. Moscú considera al Gobierno afgano un actor clave para contener la expansión del Estado Islámico-Khorasan en Asia Central y aspira a incrementar los intercambios comerciales y energéticos con Kabul.

Pese a ello, la inmensa mayoría de la comunidad internacional mantiene una posición de no reconocimiento. Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido, Canadá, Japón y los países occidentales mantienen contactos técnicos y humanitarios con las autoridades de Kabul, pero se niegan a otorgar legitimidad diplomática al régimen debido a las restricciones impuestas a las mujeres, la exclusión de las niñas de la educación secundaria y universitaria y las denuncias sobre violaciones sistemáticas de los derechos humanos.

China mantiene una de las relaciones más estrechas con las autoridades afganas, aunque sin haber dado todavía el paso del reconocimiento formal. Pekín ha acreditado un embajador en Kabul, ha recibido representantes designados por los talibanes y ha expresado públicamente su apoyo a una mayor cooperación bilateral. Tras la decisión rusa, el Gobierno chino acogió favorablemente el movimiento de Moscú, aunque evitó anunciar una medida similar.

Otros países de la región, como Emiratos Árabes Unidos, Pakistán, Uzbekistán, Turkmenistán, Irán o Catar, mantienen relaciones pragmáticas con Kabul y han aceptado diplomáticos designados por las nuevas autoridades afganas. Emiratos Árabes Unidos incluso ha recibido oficialmente al embajador nombrado por los talibanes y ha reforzado sus vínculos económicos y comerciales con Afganistán. Sin embargo, ninguno de estos países ha reconocido jurídicamente al Emirato Islámico como Gobierno legítimo del país.

La situación actual contrasta con el primer régimen talibán, entre 1996 y 2001, cuando Pakistán, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos sí reconocieron oficialmente al Gobierno islamista. En esta segunda etapa, iniciada tras la caída de Kabul en 2021, el aislamiento internacional ha sido mucho mayor y Rusia se ha convertido en el único país que ha roto el consenso de no reconocimiento.

La Organización de las Naciones Unidas tampoco reconoce al régimen talibán. Afganistán sigue ocupando su asiento en la ONU con representantes vinculados a la antigua República Islámica afgana, y el Comité de Credenciales de Naciones Unidas no ha aceptado las solicitudes presentadas por los talibanes para sustituirlos. En la sede de Naciones Unidas continúa utilizándose oficialmente la bandera de la república derrocada en 2021.

Mientras tanto, el Gobierno de Kabul intenta romper su aislamiento internacional mediante una estrategia de aproximación gradual. Las recientes reuniones técnicas con representantes de la Unión Europea sobre asuntos migratorios y el fortalecimiento de sus relaciones con Rusia, China y diversos países de Asia Central forman parte de esa ofensiva diplomática. No obstante, las restricciones sobre la educación femenina, el trabajo de las mujeres y las libertades civiles continúan siendo el principal obstáculo para que más Estados se planteen reconocer oficialmente al régimen encabezado por los talibanes.

De esta forma, Afganistán vive una situación singular en la diplomacia internacional: los talibanes ejercen un control efectivo sobre todo el territorio y mantienen relaciones de hecho con numerosos países, pero únicamente Rusia les ha concedido hasta ahora el reconocimiento formal como Gobierno legítimo del Estado afgano. Esa paradoja convierte al Emirato Islámico en uno de los regímenes más aislados y controvertidos del panorama internacional contemporáneo

spot_img

Publicidad

spot_img

Última Hora

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Aquí puede consultar nuestra Aviso Legal y Política de Privacidad