La Federación de Rusia asegura que “ha tomado nota” tras la decisión de la Administración Trump de reincorporar a Cuba en el listado de países que considera “patrocinadores” del terrorismo internacional. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, deploró el anuncio de Donald Trump.
Entre las decisiones de la Administración anterior de EE.UU., derogadas por el decreto dictado por el presidente Donald Trump el pasado 20 de enero, están los memorandos presidenciales suscritos hace unos días que previeron excluir Cuba de la lista unilateral estadounidense de Estados “patrocinadores” del terrorismo y levantar las restricciones a las operaciones financieras con personas jurídicas cubanas.
El decreto mencionado aduce como argumentos que la “Administración anterior introdujo en las actividades de cada departamento y entidad del Gobierno federal unas prácticas impopulares, ilegales y radicales que provocaron la inflación”. Se alega que la medida actual se toma para “empezar a aplicar la política que volverá a hacer a EE.UU. unido, justo, seguro y próspero”, según reza la comunicación rusa de Exteriores.
No obstante, Zajárova advierte que “no está claro qué tiene que ver todo ello con Cuba” y por qué la isla vuelve a ser incluida en “esta lista infame”, como la califica. “Es absolutamente obvio que, en realidad, no se trata de la lucha contra el terrorismo”, agrega.
Recuerda Rusia en voz de su portavoz de Exteriores, que la anterior Administración de Joe Biden anunció “no disponer de prueba alguna de que Cuba respaldara el terrorismo internacional. Esto sigue siendo un hecho irrefutable”. Por ello, considera Rusia que es “indispensable” volver a subrayar que el país caribeño “tiene una reputación impecable y ejemplar de enérgico participante de la cooperación internacional en la lucha contra el terrorismo”.
Lamenta, y recuerda al tiempo Rusia, que la inclusión, de nuevo, de Cuba en esta lista sancionadora “busca seguir agravando las medidas restrictivas financieras y económicas encaminadas a desestabilizar y cambiar el poder en Cuba”. “¿Tal vez, se apueste precisamente por provocar de esta manera el descontento social?”, se pregunta la portavoz de Exteriores, quien añade que “es triste que, transcurridos más de 60 años del cruel régimen sancionador y la presión política contra La Habana, Washington no pueda llegar a admitir que es inútil imponer su voluntad al pueblo cubano”.
En respuesta, María Zajárova avisa que Rusia seguirá brindando la asistencia necesaria a Cuba “con miras a defender la soberanía del Estado”, al mismo tiempo que reclama levantar “inmediata y completamente el bloqueo ilegal y antihumano económico, comercial y financiero impuesto a Cuba por EE.UU., así como excluir La Habana de la mencionada lista de Estados que, supuestamente, patrocinan el terrorismo”.



